27 sep 2020

Ir a contenido

PROGRAMA ELECTORAL DE LOS SOCIALISTAS

Montilla promete autopistas gratis para los usuarios «responsables»

El candidato del PSC advierte de que Mas es también un «rival» del PSOE

NEUS TOMÀS / Mataró

Los catalanes ya han comprobado que, gobierne quien gobierne, Catalunya nunca estará libre de peajes, a pesar de que Esquerra incluso llegó a diseñar camisetas con ese utópico lema. Asumida, pues, la cruda realidad, a lo que sí que pueden aspirar los ciudadanos es a intentar beneficiarse del máximo de descuentos posibles. Y eso es lo que propone el candidato socialista, José Montilla, quien ayer se desplazó hasta el peaje de la C-32 en Premià de Mar (Maresme) para presentar su propuesta de bonificaciones que, al ser acumulables, supondrían la gratuidad para los conductores más «responsables».

Se trataría de establecer un conjunto de descuentos que favorecerían a los clientes habituales que no tienen alternativa a la vía de pago, a aquellos que circulan acompañados de al menos otras dos personas, a los que se desplazan en los vehículos menos contaminantes y a los que viajan en las horas con menos tráfico. En total, las rebajas podrían aplicarse a unos 100.000 viajes al día, la mitad de los que se producen.

VARIOS CRITERIOS / La promesa de los socialistas es la siguiente: un descuento del 25% para los conductores que no tengan más remedio que coger la autopista y que lo hagan al menos 16 veces al mes por cada sentido y en una distancia máxima de 30 kilómetros en la ida o 60 en ida y vuelta; otro 25%, para los que lleven como mínimo dos acompañantes; el mismo descuento, para los que conduzcan un vehículo que emita menos de 120 g/km de CO2, y otro 25%, si evitan las horas punta. Si un conductor cumple todos los requisitos, el viaje le saldrá gratis. El PSC prevé que la mitad de los beneficiarios serían usuarios que circulan por el peaje de Vilassar, seguidos de los que pasan por el de Martorell, el de Mollet, el de Manresa y el del Garraf.

Montilla, acompañado del conseller de Política Territorial, Joaquim Nadal, destacó que esta propuesta pretende concienciar a los ciudadanos de que no todo es gratis -y menos en tiempos de crisis-, pero que no todos los ciudadanos deben pagar, o al menos, no todos por igual. El PSC calcula que su política de bonificaciones tendría un coste de 34 millones que saldrían de los presupuestos de la Generalitat y de la inversión del Estado consignada en la adicional tercera del Estatut. La promesa del PSC coincidió con el veto del PP en el Congreso al acuerdo que habían alcanzado PSOE y CiU para incluir en los presupuestos del Estado una partida de 80 millones en el 2011 para las concesionarias de autopistas en riesgo de suspensión de pagos por tener un tráfico muy inferior al previsto. Entre las vías que debían recibir el anticipo (hasta que el PP hizo valer su derecho a vetar enmiendas), no había ninguna catalana, porque, a diferencia de lo que pasa en Madrid, las concesionarias, en Catalunya, no pierden dinero. PSOE y CiU lo intentarán de nuevo en el Senado.

MENSAJE A LOS PARADOS / En el mitin vespertino, celebrado en Mataró, Montilla aprovechó la presencia del ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, para advertir de que Artur Mas es también «el rival» del PSOE porque, según subrayó, el candidato nacionalista prefiere al líder del PP, Mariano Rajoy. Ante unos 500 asistentes, tanto Jáuregui como el candidato del PSC insistieron en que los socialistas son la única garantía de que los ajustes económicos no conllevarán menos justicia social. Montilla reclamó el voto de los parados y de los ciudadanos con contratos precarios porque, vaticinó, la derecha no resolverá su situación. «Cuando estás buscando trabajo, no estás buscando papeletas para votar. Lo entiendo. Pero me dirijo a los parados para decirles que no tendrán más oportunidades ni más formación con un Govern de derechas», avisó.

Tras negar que el PSC rompiesen la negociación sobre los debates cara a cara -como denunció ayer Mas-,

Montilla aprovechó para exigir a su adversario que tenga más «respeto» a los castellanohablantes.