Ir a contenido

FUNCIONES DEL INSTITUTO ARMADO EN EL EXTERIOR

Misiones en verde

La Guardia Civil tiene a más de 300 agentes en 42 países

Trabajan en operaciones de paz, luchan contra la inmigración ilegal y están en embajadas y organismos internacionales

MAYKA NAVARRO / Madrid

La mañana que el capitán José María Galera y el alférez Abraham

Leoncio Bravo murieron abatidos por los disparos de kalashnikov del policía afgano Ghulam Sakhi en la antigua base militar española de Qala-i-Naw, muchos descubrieron que a las guerras, como la de Afganistán, además de los militares, también acude la Guardia Civil. Galera y Leoncio formaban parte de ese ejército complementario de larga tradición en el instituto armado de compromiso internacional que se ha consolidado en los últimos tiempos. A día de hoy, hay más de 300 guardias civiles trabajando en 42 países. Los destinos son tan cercanos como Andorra, con 11 guardias, y tan remotos Timor Oriental, con cinco.

Las funciones en el exterior son variadas. En Afganistán, la Guardia Civil tiene una doble misión, la de actuar como policía militar para el contingente del Ejército allí desplegado, y la de formación. Galera y Leoncio eran instructores de la nueva policía afgana. Una labor de docencia que da un inequívoco prestigio internacional, y que también se ha hecho en Bosnia-Herzegovina, donde ya solo permanece un cabo primero destacado en Kosovo dentro de la misión de la UE.

No hace ni dos semanas que el teniente general Atilano Hinojosa se desplazó a Sarajevo para despedir al contingente de 33 guardias civiles que quedaban en Bosnia y que al igual que sus colegas de las Fuerzas Armadas pusieron punto final a su participación en la misión, después de 18 años de una intensa presencia. De esa aventura, muy dura en su inicio porque muchos descubrieron como la irracionalidad del conflicto étnico mantenía su capacidad de destrucción, nacieron bonitas historias de amor que aún perduran. Como la del joven picoleto leonés Mario Torres, que en el 2007 fue destinado a los Balcanes y se cruzó con la intérprete bosnia Dzemile Tukulj. Mirsha, su hijo, nació en Sarajevo. No fue el primer matrimonio mixto.

La crónica rosa

En Albania, el guardia Juan Manuel Chavez, destinado ahora en Afganistán, se casó con una refugiada del campo de concentración de Hammlajej III, con la que vive en Sevilla. El noviazgo no fue fácil. Era 1999 y el joven guardia tenía que pedir permiso al padre de Dardane para cortejarla, y este quería conocer antes al padre del galán que enamoraba a su hija. En Haití, el guardia civil de Málaga José Luis Páez conoció en el 2003 a Darling, una bellísima haitiana con la que se reencontró el año pasado en una nueva misión de la ONU que coincidió con el terremoto y a la que espera ir a buscar en cuento pueda para envejecer con ella.

Pero eso sería la crónica rosa de unas misiones internacionales que tuvieron su primer destino Perú, en 1921 cuando un teniente coronel, tres oficiales y un suboficial desembarcaron para asesorar la creación de una Guardia Civil, similar a la española, un cuerpo de orden público y otro de investigación, así como una escuela policial que durante años fue dirigida por oficiales españoles. Curiosamente, ese grupo creó en Perú un batallón de tráfico, 30 años antes de que en España se creara la agrupación de tráfico de la Guardia Civil.

El terremoto de Haití, el pasado enero, marcó otro hito en la trayectoria internacional de la Guardia Civil. De la noche a la mañana, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, preguntó a sus asesores en cuánto tiempo tendrían a punto un destacamento para ir a colaborar en el destrozado país caribeño. «En menos de 24 horas», le contestó el teniente general Hinojosa. Y en menos que canta un gallo, 23 GAR (Grupos de Acción Rápida) dejaron por siete meses de ser el azote de terroristas en el País Vasco para cazar a fugitivos fugados de las cárceles destrozadas por el seísmo. En la isla quedan 20 agentes integrados en la misión de la ONU y con funciones de policía.

Tribunales internacionales

En la larga lista de misiones están las del control de la inmigración, en países africanos, el personal destinado a los organismos internacionales, los trabajos de cooperación policial con otros países y la aportación a los tribunales internacionales. En el de La Haya para la ex-Yugoslavia hay tres oficiales de seguridad y en el del Líbano trabaja un capitán como investigador. Otros cuatro guardias ofrecen asistencia técnica a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. Luego están los agregados, los consejeros y los destacamentos de seguridad en consulados y embajadas.

0 Comentarios
cargando