El frente parlamentario

El tripartito pacta el impuesto de sucesiones y tapa las vías de agua

PSC y ERC aceptan bajar las exenciones acordadas para sumar el apoyo de ICV-EUiA

La reforma empezará a aplicarse en enero y beneficiará ya al 86% de los contribuyentes

4
Se lee en minutos
JOSE RICO / AGUSTÍ SALA
BARCELONA

El tripartito taponó ayer in extremis dos de las tres vías de agua que ponían a prueba su estabilidad en el último pleno parlamentario del año y que hubieran dado a la oposición una munición perfecta para encarar la recta final de la legislatura. Apenas 24 horas antes de votar los presupuestos de la Generalitat, los socios del Govern cerraron un acuerdo para reformar el impuesto de donaciones y sucesiones, negociación que había quedado encallada por la negativa de ICV-EUiA a suscribir el pacto alcanzado entre el PSC y ERC. Ante la posibilidad de que CiU y el PPC pudieran bloquear la reforma y, en todo caso, el Ejecutivo dejase patente por segunda vez en la legislatura su disensión interna, elpresident,José Montilla, intervino para acercar posturas. Socialistas y republicanos aceptaron rebajar el porcentaje de contribuyentes que dejarán de pagar el impuesto y reducir las cantidades exentas de los hijos y nietos herederos, así como las reducciones adicionales en todos los casos.

La mañana de ayer fue maratoniana para los socios del tripartito. Con la reunión semanal del Govern y la primera jornada de un largo pleno parlamentario en la agenda, Montilla aprovechó los huecos para contactar con todas las partes. Con el líder de ERC, Joan Puigcercós, primero, y con el de ICV, Joan Saura, por dos veces, entre las cuales hubo una reunión con elconsellerde Economia, Antoni Castells.

SALTO SUSTANCIAL / Sin querer confirmar ni desmentir todos estos extremos, elpresidentdejó claro a los periodistas en el Parlament cuál había sido la consigna: el Govern «no se podía permitir» una división en un asunto de esta trascendencia. Como consecuencia del acuerdo, los hijos que reciban una herencia contarán con un mínimo exento de 275.000 euros en lugar de los 400.000 previstos inicialmente por la Conselleria d’Economia y ERC, y los nietos, de 150.000 en lugar de 200.000. También se rebajan las reducciones adicionales, de forma que, por ejemplo, el cónyuge podrá dejar de pagar por hasta 650.000 euros (500.000 + 150.000) en vez de los 750.000 anteriores (500.000 + 250.000). Se trata, en todo caso, de un salto sustancial respecto a los 18.000 euros actuales del que disfrutan ahora los legados percibidos por los parientes más directos. La reforma entrará en vigor a partir del 1 de enero del 2010, con el 25% de los mínimos exentos previstos para modular el impacto presupuestario. El grueso del cambio se habrá producido a finales del año que viene, y el 100%, a partir de julio del 2011.

Socialistas, republicanos y ecosocialistas escenificaron su consenso mediante la entrada en el registro de una enmienda transaccional que se debatirá hoy en el Parlament. El cambio dejará exentos del gravamen a más de nueve de cada 10 contribuyentes en vez de los 5,5 actuales a partir de julio del 2011. Con todo, ya beneficiará al 86% en enero.

PATRIMONIOS IMPORTANTES / Con los retoques precisos para contentar a todas las partes, el acuerdo supone, de todas formas, un cambio sustancial para el impuesto y, a la vez, libera al tripartito de la pesadilla de un fiasco en la votación de hoy. «Queda de tal forma que aquellos que quieren su supresión [en referencia a CiU y el PP] la quieren para los patrimonios realmente importantes, que serán los que pagarán», según fuentes de la Conselleria d’Economia.

Por ejemplo, solo tributarán las herencias de alrededor de un millón de euros o superiores en el caso de los cónyuges, y de más de 400.000 más el valor que le corresponda por la vivienda habitual en el caso de los hijos, estimaron esas fuentes.

En público, todos los representantes del tripartito trataron de mostrar cohesión, aunque todavía hubo reproches: el presidente de ERC, Joan Puigcercós, dijo sin mencionar a ICV que, de haber sido por su partido y Economia «la reforma ya hace tiempo que se habría resuelto». En todo caso, todos, empezando por Montilla, se esforzaron en resaltar que lo esencial es el resultado final.

El diputado del PSC Antoni Comín aseguró que se había logrado «un acuerdo equilibrado con lo bueno y mejor de cada socio». Maria Àngels Cabasés, de ERC, destacó la gran cantidad de beneficiarios y que el mayor impacto presupuestario se registrará en el 2011, así como el tratamiento específico a los herederos mayores de 75 años, que tendrán una reducción de 275.000 euros desde el primer momento. Y Laia Ortiz (ICV-EUiA) se mostró satisfecha de haber evitado «regalos a las grandes fortunas».

Noticias relacionadas

Si algo quisieron dejar claro todos fue que el impuesto «no se suprime», sino que se adecua a la realidad actual con una «reforma profunda». En el 2003, el tributo recaudaba 300 millones de euros y este año llegará a 900 millones. «Es evidente que, con el crecimiento económico de los últimos años, el nivel de riqueza no se ha triplicado, mientras que el impuesto sí», destacaron fuentes de Economia. Había que reformarlo porque, según Puigcercós, se trataba de «hacer justicia».

VEGUERÍA POLÉMICA / El acuerdo fiscal restó protagonismo a la que debía ser, y tampoco fue, la primera división del Govern. El PSC retiró la enmienda a la totalidad a la proposición de CiU favorable a constituir el ámbito funcional del Penedès, paso previo para lograr la veguería. ERC iba a desmarcarse de sus socios y avalar el texto de los nacionalistas. Los socialistas optaron por resguardar la unidad del tripartito y confiar en enmendar la propuesta en la comisión correspondiente.