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BALEARES

Del decreto de mínimos en catalán a la enseñanza trilingüe

CATALINA GAYÀ

Todavía con resaca lingüística tras la polémica con Air Berlin, son ahora los maestros los que han salido a defender un modelo educativo que empezó a avanzar hacia la normalización del uso del catalán en las aulas en 1986, con la aprobación de la ley de normalización lingüística durante el Gobierno del popular Gabriel Cañellas.

Es contradictorio, afirman los docentes y técnicos consultados, que el PP balear se adhiera a dicho manifiesto cuando durante las legislaturas en las que gobernó las islas apostó --primero tímidamente, en ocasiones de manera más ambiciosa y hasta con etapas de retroceso en la última legislatura de Jaume Matas-- por el uso del catalán como lengua vehicular de aprendizaje en escuelas e institutos públicos.

El artículo 22 la ley de normalización lingüística dispone que el Govern debe "hacer realidad el empleo normal del catalán como vehículo usual en la enseñanza". Pero no fue hasta 1997 cuando Matas aprobó un decreto de mínimos que dictaba que el número de horas de catalán debía ser "como mínimo igual" al de castellano. Con esta premisa, cada centro podía plantear un proyecto lingüístico propio y poner los medios en caso de que un padre o tutor de un alumno pidiera individualmente que su hijo fuera atendido en castellano.

BILINGÜISMO INTEGRAL

El jefe de servicios de enseñanza en catalán del Govern balear, Felip Munar, explica que "cuando hay casos de este tipo en Educación Infantil, los centros hacen todo lo posible para atender al alumno en español, pero cuando llega a Primaria debe saber catalán". En la práctica, ha habido muy pocos casos de padres que hayan pedido que se impartan las materias en castellano. "En las aulas impera un bilingüismo integral", asegura Munar.

En el 2003, Matas aprobó un nuevo decreto, conocido como el del trilingüismo, que permitía distribuir las horas lectivas a partes iguales entre catalán, castellano y una lengua extranjera. Los centros podían impartir hasta un tercio del programa en catalán, otro en castellano y un tercero en lengua extranjera.

El actual Govern de Francesc Antich ha aprobado un nuevo decreto, que se aplicará el próximo curso, que deroga el trilingüismo, puesto que colisiona con el decreto de mínimos. Los datos dados a conocer por el Govern son contundentes. El 90% de los centros públicos de Infantil y Primaria y un 68% de los de Secundaria imparten más de la mitad de las asignaturas en catalán. Lo mismo sucede en un 65% de los institutos concertados de Infantil y Primaria y en un 50% de los centros de Secundaria.