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El tripartito y CiU rechazan una iniciativa de enseñanza bilingüe

PP y Ciutadans respaldan la propuesta, que tiene 50.000 firmas

JOSEP TORDERA / BARCELONA

El Parlament desestimó ayer, con los votos de CiU, PSC, Esquerra e ICV-EUiA, la propuesta de ley de enseñanza en la lengua materna y el bilingüismo escolar, presentada como consecuencia de una iniciativa legislativa popular --que con la reforma del Estatut puede ser defendida por los promotores en la misma Cámara-- y que obtuvo el apoyo de 50.000 ciudadanos. La iniciativa defiende que los escolares catalanes reciban enseñanza bilingüe en catalán y castellano.

Francisco Caja, presidente de la Convivencia Cívica Catalana (CCC), uno de los principales impulsores de la iniciativa fue el encargado de defenderla en el hemiciclo. El inicio de su intervención pareció augurar una sesión tormentosa: "Parece que aquí hay que ser terrorista para que le escuchen a uno", dijo irritado al constatar que buena parte de los diputados abandonaban el hemiciclo. En medio del griterío, Caja aún añadió: "O tienes que llamarte Josu Ternera para que cojan el coche oficial y vayan a dialogar con uno".

FRACASO ESCOLAR

El presidente de CCC aseguró que la mayoría de catalanes, un 54%, respaldan la existencia de un proyecto de enseñanza bilingüe "que evite discriminaciones por razones de lengua". Caja acusó al Govern de estar "fracturando la sociedad catalana y dividiéndola". "Vulneran derechos fundamentales y son uno de los factores cruciales en los fracasos escolares de los niños castellanohablantes", añadió. Caja precisó que la iniciativa no pretende "fomentar enfrentamientos" pero advirtió que, de ser rechazada, sus promotores acudirán a las más altas instancias europeas.

Irene Rigau (CiU), Jordi Font (PSC), Maria Mercè Roca (ERC) y Francesc Panè (ICV-EUiA) argumentaron su rechazo a la propuesta desmintiendo algunos de los datos facilitados por Caja acerca de los porcentajes de fracaso escolar según la lengua materna. El tripartito y CiU defendieron la inmersión lingüística y advirtieron del riesgo de división de la sociedad catalana. Carina Mejías (PP) respaldó la iniciativa al igual que Antonio Robles (Ciutadans), que criticó la ausencia de José Montilla.