22 feb 2020

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Zapatero atribuye la ruptura de la tregua a "los más descerebrados" de ETA

EFE / MADRID

El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha atribuido hoy la ruptura del alto el fuego de ETA a "los más descerebrados" de la banda, que está en un momento de debate interno cuya salida es impredecible, según ha comentado a los portavoces de los grupos minoritarios con los que se ha reunido en el Congreso.

En estas conversaciones, según fuentes parlamentarias, Zapatero se ha mostrado tranquilo y ha transmitido seguridad, e incluso ha expresado cierto optimismo ante algunos aspectos de la situación, como el aislamiento internacional de ETA y el frente común político que se está conformando para abordar el desafío del fin de su tregua.

No obstante, las fuentes han señalado que el presidente ha admitido que el Ejecutivo está trabajando con todas las hipótesis respecto al tipo de reacción violenta que pueda adoptar la organización terrorista, para lo cual se ha reforzado la seguridad en aquellos ámbitos que tienen más posibilidad de convertirse en objetivos.

Mantener la unidad más allá de coyunturas políticas

El ambiente de unidad de todas las fuerzas políticas es, para el jefe del Ejecutivo, uno de los principales valores de la situación actual y confía en que se mantenga en el tiempo, más allá de las coyunturas políticas, siempre según la reconstrucción de sus conversaciones de esta tarde.

Las fuentes relatan que, para Zapatero, el otro gran punto débil de la banda armada es que están "más aislados que nunca" en el ámbito internacional y no tienen ni siquiera el respaldo que antes les prestaban formaciones independentistas o de extrema izquierda.

Capacidad operativa desconocida

Esta falta absoluta de apoyo a la actividad terrorista de ETA ha sido verificada en las últimas semanas por los servicios de información, tanto en Europa como en América.

Los dirigentes de los partidos no han abordado con mucho detalle con Zapatero la capacidad operativa que tiene la banda actualmente, pero han concluido con él que, al igual que ocurrió con el atentado de la T-4, que nadie esperaba, ahora es muy complicado predecir qué van a hacer los terroristas para cumplir sus amenazas.