Nuevo hemiciclo

La CUP se constituye como subgrupo del Parlament para marcar distancias con Aliança Catalana

Los cuperos siguen manteniendo conversaciones para lograr constituirse como grupo propio y evitar tener que negociar con la extrema derecha independentista por los tiempos de los debates

La CUP se integra en el grupo mixto con Aliança al no conseguir la cesión de un diputado ajeno

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La diputada de la CUP en el Parlament, Laia Estrada, en una rueda de prensa este martes

La diputada de la CUP en el Parlament, Laia Estrada, en una rueda de prensa este martes / NICO TOMÁS (ACN)

Gisela Boada

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La diputada de la CUP, Laia Estrada, ha anunciado este martes que su partido se ha constituido como subgrupo en el Parlament, una categoría que contempla el reglamento de la Cámara para las formaciones con al menos tres diputados que estén dentro de grupo mixto.

Los anticapitalistas comparten ahora espacio en este grupo con el partido de ultraderecha independentista, Aliança Catalana, tras no haber sido posible un acuerdo con algún otro partido para que les cediera un diputado, y llegar así al mínimo de miembros que marca la ley -que son cinco, y ellos tienen cuatro- para inscribirse como grupo parlamentario propio.

Desde el primer momento, Estrada manifestó que compartir espacio con el partido de Silvia Orriols era una situación "incómoda" para ellos. De hecho, antes de los comicios, PSCJuntsERC, los Comuns y la CUP firmaron un acuerdo escrito donde se comprometían a no pactar con el partido ultra independentista y mantenerlo así al margen de la acción parlamentaria.

En este contexto, los cupaires han estado manteniendo conversaciones con el resto de fuerzas políticas para negociar la cesión de un quinto parlamentario que les permitiera salir de este grupo y marcar así distancias con Aliança Catalana, con quien ahora deben pactar los tiempos de intervención, así como la participación en las comisiones.

El 20 de junio fue el último día que los grupos parlamentarios tenían para inscribirse, y por ende, la fecha máxima que se marcó la CUP para lograr un acuerdo que no se ha llegado a materializar. Sin la cesión del diputado y ante la imposibilidad de apuntarse con grupo propio, la CUP acabó integrándose en el mixto con Aliança. Sin embargo, desde el partido confían todavía en encontrar una vía para poder salir y formar su propio grupo. "Las conversaciones no han finalizado", ha defendido Estrada, sin concretar con quién las están manteniendo, ni qué propósito tienen.

La situación actual es extremadamente complicada para el partido anticapitalista. La normativa no permite a los parlamentarios cambiarse de grupo (si se desapuntan de uno, pasan a la categoría de no adscritos), por lo que desde la CUP, señalan fuentes del partido, están explorando otras vías que permitan constituirse de forma independiente. La reforma de la ley del Parlament parece ser una alternativa, pese a que se necesitaría, además de una mayoría absoluta -que el independentismo no tiene-, que se constituya la comisión del reglamento, algo que, según voces del hemiciclo, no tiene todavía una fecha marcada en el calendario.

La reforma del reglamento

Pero en la CUP se resisten a hablar de una reforma del reglamento ni qué opciones contemplan para satisfacer su voluntad de desmarcarse del espacio que comparten ahora con la ultraderecha independentista. De momento, a lo que se acogen los cupaires es a constituirse como subgrupo.

Esta categoría, recogida en el artículo 30, se añadió en 2011, cuando el hemiciclo aprobó por unanimidad la modificación de la ley del Parlament para poder dividir el grupo mixto en subgrupos independientes y dotarlos así de más derechos individuales a la hora de participar en la acción parlamentaria. La modificación de la ley fue motivada por una situación en la que Solidaritat (SI) y Ciutadans (Cs) compartían Grupo Mixto y, para evitar tener que pactar, se propuso esta categoría, a la que ambos partidos se acogieron al tener mínimo tres diputados.

Una fórmula insuficiente

El problema que plantea esta fórmula es que en el contexto actual no ofrece al partido tanta autonomía cómo marca la ley. El citado artículo apunta que los representantes de los subgrupos parlamentarios pueden tener un representante que puede asistir con voz y voto a las reuniones de la Junta de Portavoces, pero eso solo "si todos los miembros del grupo mixto son adscritos como subgrupos".

En esta legislatura, Aliança no puede hacerlo porque solo tiene dos diputados, y necesitaría un tercero para crear el subgrupo. Fuentes jurídicas señalan a este diario que, ante este escenario inédito donde hay un subgrupo y dos diputados aparte, debe ser la Mesa quien proponga una solución para garantizar el funcionamiento del grupo.

De momento, el primer acuerdo que ha tomado este órgano es distribuir los minutos que tienen para intervenir ambos partidos en el pleno de mañana, donde el presidente de la Cámara, Josep Rull, firmará el acto equivalente a una investidura fallida. Aliança será el primer partido de todos en intervenir -será de menor a mayor representación- y tendrá dos minutos, mientras que la CUP contará con cuatro.