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DEPORTE Y DIVERSIDAD FUNCIONAL

Nadando a contracorriente: así son los Miguel Luque del futuro

La Fundación Adapta2, club del laureado paralímpico de Parets del Vallès, forma a chicos con discapacidades físicas que siguen la estela del deportista

"Nos gustaría llegar a participar en unos Juegos Paralímpicos e imitar a Luque en sus logros", explican los jóvenes nadadores a EL PERIÓDICO

Manuel Arenas

Los jóvenes nadadores de la Fundación Adapta2. De izquierda a derecha: Marc, Maria, Carlos, Mónica y Paula.

Los jóvenes nadadores de la Fundación Adapta2. De izquierda a derecha: Marc, Maria, Carlos, Mónica y Paula. / CARLOS MONTAÑÉS

Una cosa es nadar y otra nadar a contracorriente, esto es sin pierna, brazo o con una parálisis cerebral que reduzca la movilidad de una mitad del cuerpo. Así lo hace desde hace muchos años Miguel Luque (Parets del Vallès, 1976), uno de los deportistas paralímpicos más laureados del panorama nacional, al cual le han dedicado, junto con el alcalde de Parets del Vallès, Sergi Mingote, el documental -que se presentará el próximo 27 de abril- 'On són els límits?', de Albert Barceló, sobre la travesía solidaria en el Estrecho de Gibraltar con un grupo de jóvenes discapacitados de la asociación APINDEP.

El laureado deportista paralímpico Miguel Luque, a punto de lanzarse al agua.  / INSTAGRAM

La historia de Luque -el cordón umbilical se le enredó en las piernas, produciéndole una artrogriposis que le ha quitado movilidad en el tren inferior hasta ir en silla de ruedas- y su palmarés -lo último, la plata en los mundiales de México a finales del 2017, además de las seis medallas paralímpicas- son ampliamente conocidos en el mundo de la natación adaptada. Sin embargo, no son tan conocidas las historias de los jóvenes que comparten equipo con él en la fundación Adapta2 y pasan por sus mismas dificultades; las historias de los Miguel Luque del futuro.

El joven Marc Sala (Barcelona, 2001), que forma parte del grupo de competición de la fundación Adapta2 desde hace un año y medio, perdió una pierna a raíz de un cáncer que ya superó. Día a día entrena duro, incluso haciendo tecnificación con la selección catalana, con el objetivo a largo plazo de poder llegar a los Juegos Paralímpicos. "Sé que queda mucho, pero me gustaría llegar hasta donde ha llegado Miguel Luque. Me veo capaz, pero lo importante es la motivación de superarse día a día hasta llegar a la meta".

Marc Sala, deportista de la Fundación Adapta2 que nada con una sola pierna a raíz de un cáncer que superó. / CARLOS MONTAÑÉS

Un espejo en el que mirarse

Aunque Luque compite con Adapta2, entrena con el Granollers porque las instalaciones y recursos de este club se ajustan mejor a las exigencias del deporte paralímpico de élite. Sin embargo, en Adapta2 Luque es uno más: comparte vestuario con los chavales, a veces entrena con ellos y guarda buena relación con Jesús Colladoentrenador de los chicos y otra de las caras conocidas del deporte paralímpico español (triple oro en Sidney, Atenas y Pekín). "Los jóvenes saben quién soy y los padres están muy contentos de que puedan colaborar conmigo", cuenta Luque a este diario.

Tener dos figuras del deporte paralímpico tan cerca supone para los chicos estar al alcance de un espejo en el que mirarse. De esta manera lo explica Maria Girbau (L'Ametlla del Vallès, 1986): "Es muy importante que nuestro entrenador también tenga una discapacidad física, ya que lo acerca a nosotros y se genera una empatía por la cual nos vemos reflejados en él, lo que nos hace ver que no sólo nosotros tenemos límites. Cuando conocí el ejemplo de Miguel Luque, pensé: 'Ostras, si él lo hace, yo también puedo'".

Maria Girbau, nadadora con espina bífida e hidrocefalia de la Fundación Adapta2. / CARLOS MONTAÑÉS

Girbau padece de espina bífida e hidrocefalia: una lesión medular de nacimiento hace que acumule líquido en el cerebro. Según dice, compite en natación adaptada para demostrar que "aunque tengamos una discapacidad, podemos llegar al mismo sitio que los demás". Una de sus compañeras, Mónica Moposita (Barcelona, 2004), empezó a nadar porque los médicos se lo recomendaron para su parálisis cerebral. Ahora, como Marc Sala, hace tecnificación con la selección catalana, y apunta que le encantaría "llegar a participar en unos Juegos Paralímpicos e imitar a Miguel Luque en sus logros".

Mónica Moposita, deportista con parálisis cerebral de Adapta2. / CARLOS MONTAÑÉS

El sentimiento de grupo

"El objetivo de la Fundación Adapta2 es transmitir el deporte como salida accesible de distracción e integración para personas con discapacidad", sostiene el entrenador Jesús Collado. Desde la entidad también procuran facilitar las vías oportunas para que los deportistas puedan conseguir sus objetivos, como ponerles en contacto con otros clubes para que puedan dar el salto a competiciones internacionales de alto nivel. 

A Carlos Ramírez (Barcelona, 1989), otro de los chavales de Adapta2, le recomendaron practicar natación para trabajar su discapacidad física en el brazo izquierdo consecuencia de un accidente. El nadador destaca que de su experiencia se queda con el gran ambiente y sentimiento de grupo que hay en Adapta2, "promovido especialmente por nuestro entrenador, Jesús Collado, que ha sido uno de los mejores y nos motiva día a día".

Entrenamiento del grupo de competición de la Fundación Adapta2, con Jesús Collado al frente. / CARLOS MONTAÑÉS

Le secunda Paula Mateo (Barcelona, 2004), la más principiante del grupo, con una parálisis cerebral que le reduce la movilidad en la mano y pie izquierdos. "Me he llegado a plantear lo de competir algún día en los Juegos Paralímpicos, pero no sé si llegaré. Lo que me importa ahora es nadar por diversión, porque me gusta, lo demás no me preocupa demasiado". Maria Girbau, por su parte, critica que haya pocos clubes con estructura para personas con diversidad funcional, y que quienes viven lejos de Barcelona, como ella, tengan que desplazarse si quieren practicar natación adaptada.

Paula Mateo, nadadora con parálisis cerebral de la Fundación Adapta2. / CARLOS MONTAÑÉS

La piscina Miguel Luque de Parets

El año 2012, en reconocimiento a la trayectoria del deportista y en agradecimiento a la proyección internacional que le ha dado al municipio, el Ayuntamiento de Parets del Vallès decidió ponerle el nombre de Miguel Luque a la piscina municipal de la ciudad. El concejal de Deportes de Parets, Diego Cayuela, asegura que "como concejal y como ciudadano es un orgullo poder coincidir en el tiempo con un deportista del nivel de Luque".

"Lo conozco desde pequeño, cuando éramos vecinos, y siempre ha tenido esa chispa y ganas de intentar cosas nuevas. Desde el consistorio pensamos que teníamos que valorar que un deportista como él siempre haya llevado a Parets por bandera, y qué mejor que poniendo su nombre en la piscina del municipio, el entorno donde ha competido y ha pasado a la historia de los Juegos Paralímpicos", argumenta Cayuela.

Para Miguel Luque, que se siente querido por la gente de Parets -"hay quien me para por la calle cuando voy a comprar y me pregunta cómo entreno", dice-, el hecho de que la piscina de su ciudad lleve su nombre es un detalle que le ilusiona. "Creo que es un reconocimiento a tantos años de dedicación; un esfuerzo por parte del Ayuntamiento que valoro mucho", concluye el deportista.

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