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Opinión | Cambio climático

Jaume Collboni

Jaume Collboni

Alcalde de Barcelona

Collserola: proteger el bosque, proteger Barcelona

Conservar el parque natural requiere gestión, recursos, cultura de la prevención y, muy importante, autoprotección por parte de la ciudadanía

Incendio forestal en el Parque Natural de Collserola.

Incendio forestal en el Parque Natural de Collserola. / Zowy Voeten

El incendio que el pasado viernes afectó a la montaña de Sant Pere Màrtir nos ha recordado una realidad que, ante la evidencia del cambio climático, es importante que tengamos muy presente: Barcelona es también una ciudad forestal y, por tanto, debemos proteger Collserola para proteger Barcelona. El fuego, que afectó a unas diez hectáreas, obligó a confinar de manera preventiva y durante unas horas Can Caralleu. Afortunadamente, la rápida actuación de los Bomberos de Barcelona y de la Generalitat, la Guardia Urbana, los Agentes Rurales y el resto de los servicios de emergencia permitió controlar rápidamente una situación compleja, aunque los trabajos de extinción se prolongaron hasta el sábado, con una coordinación entre todos los cuerpos y también gracias a la responsabilidad de los vecinos y vecinas, que siguieron las indicaciones de los servicios de emergencia, facilitando en todo momento su labor.

Pero la reflexión debe ir más allá, porque un incendio no comienza cuando vemos las llamas, y la extinción del fuego no es, ni de lejos, la única función de los bomberos. Durante los últimos años, Barcelona, el Consorcio del Parque Natural de Collserola y el conjunto de administraciones implicadas en su conservación hemos intensificado la gestión forestal, las franjas de protección, el mantenimiento de pistas y accesos, los puntos de agua y las infraestructuras necesarias para facilitar la intervención de los servicios de emergencia.

Solo en 2025, en el conjunto del parque natural se realizaron trabajos forestales en un total de 686 hectáreas, un 19% más que el año anterior, y se acondicionaron cerca de 110 kilómetros de la red viaria básica. Es un trabajo poco visible, pero esencial cuando llega una emergencia. Esta política incluye también los barrios de montaña. Los distritos de Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó, Nou Barris y también Les Corts o Gràcia requieren medidas específicas de prevención y respuesta ante los incendios. La idea en la que debemos perseverar es que proteger Collserola requiere gestión, recursos, cultura de la prevención y, muy importante, autoprotección por parte de la ciudadanía. Gestionar el bosque significa hacerlo más resiliente: reducir el exceso de combustible vegetal, crear discontinuidades que dificulten la propagación de los grandes incendios, favorecer la biodiversidad, mantener caminos y puntos de agua y disponer de infraestructuras que permitan actuar rápidamente.

Seguimos en periodo de alto riesgo de incendio, por eso es necesario extremar la prudencia cuando accedemos a las zonas forestales, respetar todas las restricciones y seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia

Esta es también una de las grandes metas del Plan Clima de Barcelona. Durante muchos años hemos identificado la política climática sobre todo con la reducción de emisiones. Hoy sabemos que esto es imprescindible, pero insuficiente. Barcelona debe reducir las causas del cambio climático y, simultáneamente, adaptarse a las consecuencias de un cambio que ya se ha producido: más calor, sequías prolongadas, episodios meteorológicos extremos y mayor riesgo de incendios. Collserola es una de las grandes infraestructuras ambientales de la Barcelona metropolitana. Es biodiversidad, paisaje, deporte, salud y calidad de vida, pero es un territorio especialmente vulnerable que necesita inversión, prevención y gestión permanente. Y necesita responsabilidad ciudadana.

Seguimos en periodo de alto riesgo de incendio. Por eso es necesario extremar la prudencia cuando accedemos a las zonas forestales, respetar todas las restricciones, evitar cualquier conducta que pueda generar fuego o chispas y seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia. La protección de Collserola es una responsabilidad compartida entre administraciones, servicios públicos, gestores forestales y ciudadanía. Collserola no es la parte de atrás de Barcelona. Collserola es Barcelona. Y protegerla significa asumir una idea que será cada vez más importante en las políticas climáticas de los próximos años: ante el cambio climático, conservar también significa gestionar, prevenir y adaptar.

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