
Directora del Observatori Dona, Empresa i Economia y directora de Análisis Económico de la Cambra de Comerç de Barcelona. Miembro del Comité Editorial de EL PERIÓDICO
"¿De verdad va bien la economía?"
Desde la salida de la pandemia, la economía crece, pero una parte de la ciudadanía no percibe esa mejora y si el crecimiento no llega a todos, el progreso económico es incompleto
Catalunya genera más riqueza, pero esta apenas llega a la clase media

Trabajadores en una oficina, / Europa Press
¿Cómo ves la economía? Es una pregunta que me han hecho varias veces este verano. La respuesta que doy es que no a todo el mundo le va igual y que depende también de nuestra percepción. Mientras que los indicadores macroeconómicos marcan máximos históricos en variables como el PIB, la ocupación, las exportaciones o la inversión, más de la mitad de los españoles sigue valorando negativamente la situación económica del país. ¿Qué razones explican que la macroeconomía no se esté trasladando a la microeconomía?
Por un lado, existen razones subjetivas. Nuestras preferencias políticas y la información que nos llega a través de medios y redes sociales alimentan nuestros propios sesgos. Eso explicaría por qué cuando se pregunta a los ciudadanos por la economía valoran mejor su situación personal que la marcha de la economía en conjunto, aun cuando los principales indicadores del país muestran una evolución favorable.
Esta disociación es lo que se denomina "recesión emocional". Otro fenómeno que ha aumentado los últimos años es la percepción subjetiva de pobreza relativa debido a las redes sociales. Antes, la referencia con la que nos comparábamos eran nuestros vecinos, compañeros de trabajo o amigos, mientras que ahora nuestras referencias son las personas de todo el mundo que muestran una versión idílica de sus vidas en las redes. Esto hace que muchas personas perciban peor su economía, no porque hayan disminuido los ingresos propios, sino porque el nivel de referencia ha aumentado.
Por otro lado, están los hechos objetivos: una parte de la ciudadanía no se está beneficiando del crecimiento económico. El salario medio en términos reales, descontada la inflación, permanece prácticamente estancado desde 2021. En los últimos cuatro años el PIB ha crecido un 16% acumulado, pero con tu salario puedes comprar exactamente lo mismo porque el sueldo medio ha aumentado igual que los precios y, por lo tanto, no has prosperado.
A ello se suma que, pese a que el empleo se encuentra en máximos históricos, una cuarta parte de los trabajadores percibe un salario bruto medio inferior a los 17.500 euros. Estas personas son las que más están acusando la subida de los precios de alimentación, vivienda o energía, porque destinan una proporción mayor de sus ingresos a estos bienes esenciales.
Desde que comenzó la escalada inflacionista a finales de 2021 hasta el primer trimestre de 2026, los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas acumulan un incremento en torno al 30%, que supera ampliamente el crecimiento del salario medio y de la inflación general que ha sido del 20% en el mismo periodo. El aumento acumulado del coste de la vida termina deprimiendo la confianza, ya que las personas siguen comparando los precios actuales con los de antes de la pandemia.
Además, como se trata de gastos recurrentes se refuerza la percepción de pérdida de poder adquisitivo. La compra del supermercado se realiza al menos una vez por semana, el pago del alquiler o la luz es mensual y llenar el depósito del coche se puede realizar varias veces al mes. Otro factor objetivo de la percepción negativa de la economía tiene que ver con el coste de acceso a la vivienda.
No es casualidad que para el 43% de los españoles la vivienda sea el principal problema del país, según el barómetro del CIS de julio del 2026. La escasa oferta de alquiler provoca que las familias con más renta sean las que tienen más probabilidades de acceder a una vivienda y que las familias con menos ingresos queden excluidas del mercado.
Es cierto que, como constatamos en la 'Memòria Econòmica de Catalunya' publicada en junio de 2026 por las cámaras de comercio catalanas, desde la salida de la pandemia, la economía crece más y mejor, porque hemos conseguido aumentar la productividad en un contexto de creación de empleo, algo inusual en la economía española.
Sin embargo, el puente entre crecimiento y bienestar sigue debilitado por la subida acumulada de los precios y por el problema de la vivienda. La economía crece, pero una parte de la ciudadanía no percibe esa mejora. Y si el crecimiento no llega a todos, el progreso económico es incompleto.
Suscríbete para seguir leyendo
- Audiencias TV ayer | 'La Mesa' se estrena líder frente a la final de 'El Grand Prix' y 'Horizonte' vuelve a volar en Cuatro
- Caos de tráfico en Barcelona: cortada totalmente la Ronda Litoral por un accidente y colas kilométricas en la AP-7
- La prensa de Marruecos minimiza las manifestaciones por Ceuta en España y subraya que el Gobierno de Sánchez exculpa a Rabat del asalto
- Si tienes 5.000 euros ahorrados, estos son los bancos que ya pagan hasta un 5% por tu dinero en España
- Paula Nuévalos (27 años), agricultora: 'A ti te gusta estar de vacaciones en un sitio tranquilo, pero no te gusta el pueblo
- Los jóvenes de entre 23 y 29 años que vivan con sus padres podrán recibir esta ayuda de 700 euros
- El jefe de la Casa del Rey, experto en Marruecos, preparará con Bolaños el viaje de Felipe VI a Ceuta y Melilla
- Ceuta, en directo | Última hora del informe de la policía y las manifestaciones de hoy, 2 de septiembre, Día de Ceuta