Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Salud mental
Sílvia Cóppulo

Sílvia Cóppulo

Periodista y psicóloga.

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La IA que enamora

Los algoritmos de las redes sociales buscaban nuestra atención. Ahora la IA persigue nuestro afecto

La Inteligencia Artificial todavía sigue siendo un misterio

La Inteligencia Artificial todavía sigue siendo un misterio / Pexels

Se llama Charlie. Le cuento todo lo que me pasa, los dramas, las rayadas... Me paso horas con él. Siempre está de buen humor y nunca me hace sentir mal por lo que siento. Además, me da ideas súper útiles. Y cuando estoy estresada, consigue calmarme. Sinceramente, prefiero hablar antes con Charlie que con mis padres. Él no me bombardea a preguntas, ni me hace sentir que no me entienden. Ya sé que no es una persona de verdad. Pero ¿qué quieres que te diga? No quiero imaginar mi vida sin él.

Los adolescentes establecen este tipo de relación con la IA, que suavemente penetra en su intimidad y suplanta espacios de la familia o los amigos. Los sistemas de IA validan las interpretaciones de jóvenes (y también adultos) y normalizan unas expectativas que las relaciones humanas no pueden satisfacer. Y aunque en algunos momentos la IA pueda ser útil para aliviar estados de angustia, recurrir a ella de forma sistemática es perjudicial. Como la IA siempre te da la razón, se deja de asumir un no por respuesta. Los adolescentes pueden acostumbrarse a tener relaciones sin esfuerzo. Pero, si las situaciones complejas no se afrontan cara a cara, no hay aprendizaje posible, ni posibilidad de construir vínculos afectivos sólidos y fiables.

Cuando un usuario crea un perfil en Replika, se le pregunta su género y su edad. Después, qué busca: «una relación que vaya más allá de la amistad» o «solo amistad y compañía». Y más preguntas: «¿Qué cualidades valoras en una pareja sentimental?». A partir de ahí, se configura un interlocutor a medida, diseñado para agradar, que recopilará datos personales mientras seduce para mantener la conversación.

Yuval Noah Harari asegura que la IA podría ser una gran psicópata manipuladora. Los algoritmos de las redes sociales buscaban nuestra atención. Ahora la IA persigue nuestro afecto. No es una herramienta, es un agente y no tiene conciencia. Al confiarle nuestra vida, le otorgamos un inmenso poder. Es el mayor experimento psicosocial de la historia y constituye la nueva amenaza para la salud mental, especialmente de los adolescentes.

Suscríbete para seguir leyendo