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Un relevo que no es un contratiempo

La capacidad técnica de la consellera y de su equipo ha hecho que reformas de calado no hayan comportado una conflictividad paralizante

Raúl Moreno, conseller de Drets Socials: "Catalunya gestionará el Ingreso Mínimo Vital antes de final de año"

Entrevista al nuevo conseller de Drets Socials, Raúl Moreno

Entrevista al nuevo conseller de Drets Socials, Raúl Moreno / Jordi Cotrina

EL PERIODICO adelantó este lunes el relevo de la consellera de Drets Socials, Mònica Martínez Bravo, por el que hasta entonces era su secretario general en el departamento, Raúl Moreno. Como explicó el nuevo conseller en su primera entrevista, también en este diario, el rumbo de esta área del Govern no va a cambiar, porque el president sigue siendo el mismo y porque ya formaba parte del equipo. Esta es una de las 'conselleries' donde se está poniendo en práctica el encargo de Salvador Illa de abordar los problemas que no se han afrontado a fondo en los últimos 10 años, pensando en el país que será Catalunya en los próximos diez años. Ello ha comportado abrir puertas a las que los últimos gobiernos no habían querido ni acercarse, como ha sido el caso de la DGAIA dedicada a la atención de los menores, la gestión de las ayudas a la dependencia, las residencias de ancianos o el ingreso mínimo vital. En todos estos casos, el equipo de la consellera Martínez ha actuado con rigor profesional, transparencia en la gestión, búsqueda de la eficiencia y espíritu innovador, con la mirada puesta en un futuro en el que las personas con dependencia por diversos motivos serán más y durante más tiempo. En su mandato no se ha dedicado a legislar sobre derechos que luego no se pueden ejercer efectivamente ni a buscar la confrontación ideológica con la oposición, sino que ha primado las necesidades de las personas que sufrían servicios de asistencia deficientes, estaban en interminables listas de espera o recibían las prestaciones cuando ya no las necesitaban.

La consellera Martínez ha llevado en menos de dos años el departamento del pasado al futuro, lo cual ha levantado algunas ampollas en algunos colectivos acostumbrados a manejar la administración como si fuera un coto privado de determinados profesionales o de una determinada tipología de entidades. La capacidad técnica de la consellera y de su equipo ha hecho que estas reformas de calado no hayan comportado una conflictividad paralizante en un área tan sensible como es la de la atención a las personas con todo tipo de vulnerabilidades y de dependencias. El único punto en el que la oposición ha conseguido cuestionar a la consellera Martínez ha sido en cuanto a su dedicación presencial a la conselleria, debido a sus circunstancias personales derivadas de su larga y exitosa carrera profesional y académica. Quizás el Govern no lo gestionó acertadamente y faltó en un primer momento a su deber de transparencia. Pero también deberíamos abrir en la administración y en la política el mismo debate que hay en las empresas y en las universidades en torno a la gestión del talento y la presencialidad.

Así las cosas, lo que hay que demandarle al nuevo conseller es que mantenga lo que ha funcionado con el espíritu que ha funcionado y supere esa falla en lo que haya resultado una rémora para el proyecto del departamento. Raúl Moreno es una persona con una larga trayectoria en el PSC. La militancia no hace ni buenas ni malas a las personas para ocupar cargos públicos, pero es evidente que la mirada independiente de Martínez Bravo ha sido una parte del éxito de este equipo que ahora no debería cambiar en su talante.