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Opinión | Millonarios
Martí Saballs Pons

Martí Saballs Pons

Director de Información Económica de Prensa Ibérica.

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Lujos para todos los gustos

Salvo una catástrofe financiera, sanitaria o geopolítica todo apunta a que el nivel de ricos seguirá creciendo

España-Argentina, la final del Mundial más cara de la historia: las entradas no bajan de 7.000 euros (y subiendo)

'Sunreef 88 ULTIMA', nuevo modelo de yate de lujo de la marca Sunreef Yachts.

'Sunreef 88 ULTIMA', nuevo modelo de yate de lujo de la marca Sunreef Yachts. / Sunreef Yachts

Una antigua compañera de trabajo en el diario argentino 'El Cronista', a comienzos de siglo, está haciendo todo lo posible -a estas horas, puede que lo haya logrado- para asistir a la final del Mundial. Me comentaba este viernes que las entradas mejor ubicadas están a 20.000 euros, precio FIFA, y que estaba mirando múltiples conexiones aéreas para volar desde Buenos Aires a Nueva York. Para ella la realización de un sueño no tiene valor. Messi es su Ulises particular, su héroe, capaz de mover mares y montañas y, claro, ganar su segunda copa. Para quienes tuvieron la posibilidad de comprar la entrada de la final con antelación, el precio nominal se movía entre los 1.800 y los 7.200 euros. Por comparar, el salario medio bruto mensual de un estadounidense es de 5.000 euros.

Asistimos al final del Mundial sorprendidos de haber visto casi todos los partidos llenos de espectadores. El campeonato ha sido un espectáculo que ha ido más allá del fútbol. Los 8.000 millones de euros de presupuesto del torneo organizado por la FIFA este año es un aperitivo ante la capacidad económica que depararán los próximos campeonatos, empezando por el que concelebrará España en 2030. Ver fútbol de élite en directo (un Mundial, una Eurocopa, una Champions, un derbi de una liga nacional) se ha convertido en un pequeño o gran lujo, dependiendo de la ubicación de la entrada.

El aumento constante del número de millonarios en el mundo en los últimos años, gracias a la tendencia alcista de los mercados de renta variable y la vivienda, asegura la demanda. En 2025 creció un 10% respecto al año anterior. El último informe del banco UBS sobre el reparto de la riqueza en el planeta situaba en 57,5 millones de personas (un 0,69% de la población) con un patrimonio superior al millón de dólares (877.000 euros). De estos, el 40% se encuentra en Estados Unidos. En España, la cifra supera ligeramente el millón de personas, siendo un 31,4% riqueza financiera. El patrimonio neto en España está alrededor de los 300.000 euros, aunque en esta cifra influye la valoración de la vivienda.

Salvo una catástrofe financiera, sanitaria o geopolítica -de las tres hemos tenido ejemplos en el primer cuarto de siglo, que han generado turbulencias de distinta índole- todo apunta a que el nivel de ricos seguirá creciendo. Ya no tanto por lo que puedan sentirse beneficiados los grandes accionistas de las empresas tecnológicas, las más favorecidas de estos años de euforia bursátil, como por el aumento de la riqueza en los dos países más poblados de la Tierra: India y China, que suman el 35% de los habitantes.

La ventaja es que la definición de lujo es cada vez más diversa y la demanda es plural. Hay quien puede y desea vivir enlujado toda su vida mientras otros se conforman con que su sueño pueda hacerse realidad -ya sea ir a la final del Mundial de fútbol o a una isla paradisíaca- una vez en la vida. Aunque el mejor lujo es aquel que no cuesta dinero y que puede alcanzarse de la forma más sencilla. Y este siempre se puede lograr y ganar.

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