Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Innovación
Andreu Claret

Andreu Claret

Periodista y escritor. Miembro del Comité editorial de EL PERIÓDICO

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Dalí y el PSUC

Hay que aprovechar que somos una de las ciudades europeas con más científicos por metro cuadrado y un campo sembrado de iniciativas artísticas punteras

Platform Dalí abre convocatoria de residencias para artistas y científicos en 2027

La presentación del primer ciclo anual de Platform Dalí, este miércoles.

La presentación del primer ciclo anual de Platform Dalí, este miércoles. / Miquel Coll

¡Qué pequeño es el mundo! La Fundación Dalí abre un local en Barcelona para ubicar su programa más singular, y resulta que está situado en la calle Ciutat, 7, donde el PSUC tuvo su sede central hasta que desapareció. Sabido es que la cábala fascinó al pintor ampurdanés. Por lo tanto, algo tiene que haber de enigmático en esta coincidencia. Máxime cuando este programa, que tiene por nombre propio Platform Dalí, aspira a hibridar arte y ciencia con el propósito de explorar nuevas fronteras del conocimiento. El PSUC también exploró nuevas maneras de hacer política y solo así se entiende que, aun siendo comunista, obtuviera casi el veinte por ciento de los votos en las primeras elecciones catalanas. Más alimento para la cábala. Platform Dalí, que dirige Mónica Bello, facilita el encuentro entre artistas y científicos, con la convicción de que esta conversación puede ser una fuente de inspiración para todos ellos. Aquel partido que ya no existe también facilitó el encuentro entre mundos que se ignoraban: el de los intelectuales y el del trabajo. Un intercambio que explica la Catalunya de aquellos años. Más. El PSUC fue un partido cuántico. Era comunista y no lo era. A la vez. Cómo el famoso gato de Schrödinger. Dalí quiso ser tantas cosas que buscó en la ciencia una explicación. Su acercamiento a la física cuántica le llevó a colocar al observador como un actor de una realidad que nunca existe por sí misma. Platform Dalí tiene un propósito tan ambicioso y arriesgado como el del pintor. Situarse en los límites. Producir un lenguaje nuevo. Alumbrar un laboratorio de ideas y prácticas que sacudan el ecosistema cultural de Barcelona. Aprovechar que somos una de las ciudades europeas con más científicos por metro cuadrado (alguien tendría que agradecérselo a Andreu Mas, algún día) y un campo sembrado de iniciativas artísticas punteras. Ha nacido algo nuevo. Con Dalí como fuente de inspiración, y que recuerda aquellos años en los que el PSUC era mucho más que un partido.

Suscríbete para seguir leyendo