
Periodista
El héroe envuelto en la bandera

La bandera se cae del mástil en el desfile presidido por el rey / Lavandeira Jr/EFE
Es urgente hacer público el nombre, apellido y graduación del soldado al que le cayó encima la bandera en el Día de las Fuerzas Armadas y no solo no se la sacó de encima de un manotazo, como haría cualquiera, sino que aguantó en posición de firmes hasta que, finalizado el himno, alguien tuvo la feliz idea de liberarlo. Mientras no lo auxiliaron, el heroico soldado semejaba un fantasma de la serie Scooby-Doo, aunque quien le descubrió al final no fue una gafotas con minifalda sino un militar de bonito.
Uno se pone en el lugar de ese soldado a quien de pronto se le nubló la vista en rojigualdo, y qué va a hacer sino seguir ahí, como un brazo de gitano de crema y frambuesa puesto en vertical. Sería interesante saber qué estaba pensando, seguro que lo tomó por una novatada de los veteranos, cosas de la mili, mejor hacer como si nada. Le cayó encima España entera, con sus corrupciones, sus chanchullos, sus enchufes, sus sobornos y sus extorsiones, lo raro fue que, con todo este peso, no muriese aplastado.
Si bien el ejército tiene normas absurdas para todo, no hay una que indique qué hacer si te cae encima la tela por la que has de entregar la vida si falta hiciere. Ante la duda, mejor hacer como si no te hubieras dado cuenta, te cae encima una lona de diez metros cuadrados y tu, disimulando. La bandera no se toca, la pobre es como un balón de fútbol: un defensa puede romper la tibia a un delantero y recibirá una reprimenda, pero si se le ocurre rebotar el balón de mala gana contra el suelo, eso es tarjeta segura. La bandera, lo mismo, tiene sentimientos, le duele lo que hacemos con ella, y si tuvo a bien desprenderse del mástil no fue para demostrar que en España somos los reyes de la chapuza -no hacía falta, es sabido- sino para acoger bajo su manto al soldado elegido. En la antigua Roma, un hecho así se habría considerado un augurio y este soldado sería coronado nuevo rey, previo asesinato del vigente.
El monumento al soldado desconocido, si es que esas cosas todavía se llevan, debería ser a este anónimo que resistió, impasible el ademán, con la bandera encima hasta que finalizó el himno. Y aún tuvo suerte de que el himno español es la breve Marcha Real y no Echoes de Pink Floyd, 23:35 minutos habría tenido que soportar, con este calor habría muerto. Por la patria, eso sí, que siempre consuela.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los Mossos enmarcan la ejecución de la calle de Balmes en la guerra de narcos que se libra en Barcelona
- Así funciona la jubilación en Países Bajos: 67 años, pensiones fijas de 1.580 al mes y una gran importancia de las inversiones
- Rafael Santandreu, psicólogo y divulgador sobre el insomnio: 'La costumbre de dormir ocho horas del tirón no es natural
- Audiencias TV ayer | 'Supervivientes' lidera con su semifinal y el Papa empeora las tardes de La 1
- Catalunya empezará a pagar una ayuda mensual de hasta 200 euros a las personas con dependencia reconocida que siguen esperando prestación
- Mapa y horario del recorrido del papamóvil de León XIV por las calles de Barcelona hasta la Sagrada Família
- Audiencias TV ayer | La visita del Papa dispara a La 1 y 'Horizonte' firma máximo histórico en Cuatro
- La Sexta congela a Eva González, Lorena Castell y Silvia Abril para promocionar lo nuevo de Àngel Llàcer