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Opinión | Polen extremo

Agnès Marquès

Agnès Marquès

Periodista

Las predicciones

Las aplicaciones y previsiones ambientales ya no solo explican el tiempo: también anticipan cómo se sentirá nuestro cuerpo

Imagen de una joven estornudando por alergia

Imagen de una joven estornudando por alergia / L.O. / LMA

Mi amiga resuelta y risueña, que está siempre al corriente de todo, me ha advertido que la semana que viene va a ser fatal para mi alergia. No imagino algo peor que lo de la semana de Sant Jordi, así que le niego la mayor: peor no va a ser. Resuelta y risueña, sí, saca su móvil y me enseña un mapa de previsión de polen en su pantalla, dividido según el origen: gramíneas, olivo, parietaria, roble y encina disparados. Nivel máximo. Me quedo horrorizada.

Desconocía que algunos medios ya publican la previsión del polen como lo hacen con el tiempo. La meteorología ha servido hasta ahora para anticipar el comportamiento del cielo. Ahora también intenta anticipar el comportamiento de nuestro cuerpo. El tiempo deja de ser una cuestión exterior; ahora también nos explica qué nos pasará a nosotros dentro de este mundo.

Si tienes alergia, la previsión del polen no es solo una curiosidad científica, es casi una agenda emocional. Condiciona si vas a poder con todo o si vas a arrastrarte toda la semana hasta llegar, agónica, al viernes.

Cada vez recibimos más información relacionada con nuestra vulnerabilidad física. Índice UV. Calidad del aire. Alertas de calor nocturno. Concentración de ozono. Riesgo de incendios. Mosquito tigre. En algunos países ya existen aplicaciones que predicen la probabilidad de migrañas, crisis asmáticas o episodios de fatiga según las condiciones ambientales.

No sé si preferiría no saberlo. O si, puestos a saber, podríamos predecir otros índices, como el del mal humor ajeno, la llorera y el despiste. Así sí que nos iría mejor. Quizá esta obsesión por anticiparlo todo tenga que ver con la necesidad desesperada de sentir que mantenemos algún control. Vivimos rodeados de incertidumbre y, mientras tanto, los sistemas de información intentan convertir cualquier amenaza en un dato gestionable. La semana que viene agonizarás.

Seguimos buscando una forma de negociar con la incertidumbre.

Mi amiga resuelta y risueña me convence de que es mejor tener la información, que así ya puedo prepararme, tomar los antihistamínicos y organizar mejor mi agenda. No sabe que mi agenda es un desorden y que la alergia, precisamente, la va a empeorar.

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