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Opinión | Música
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Sopa de tristeza y melancolía

El documental sobre Sopa de Cabra es un retrato duro e implacable que "testimonia un malestar latente y sufrido por todos los integrantes" del grupo

Sopa de Cabra: de izquierda a derecha, Francesc 'Cuco' Lisicic, Gerard Quintana, Jaume 'Peck' Soler, Josep Thió y Josep Bosch.

Sopa de Cabra: de izquierda a derecha, Francesc 'Cuco' Lisicic, Gerard Quintana, Jaume 'Peck' Soler, Josep Thió y Josep Bosch.

Veo 'Sopa de Cabra. Tornar enrere', el documental de Josep Call sobre la evolución del grupo gerundense, uno de los más importantes del panorama de la música pop-rock de los últimos años. Espero encontrar una hagiografía al uso, un simple apoyo mediático para la campaña de promoción del enésimo regreso a los escenarios, ahora con la excusa de los 40 años de la formación, pero me quedo absorto ante la pantalla. A diferencia de muchos de mi generación, los Sopa no han sido, para mí, un referente musical. Salvando las distancias y rememorando la clásica confrontación entre los Beatles y los Stones, siempre fui más de los Umpah-pah, que empezaron como teloneros de los Sopa y que, de la mano del inigualable Adrià Puntí, aportaron (por poco tiempo: ellos sí se separaron definitivamente y demasiado temprano) una singular manera, festiva y virtuosa, de entender la música.

Volvamos al documental. No es una colección de estampas a mayor gloria del legado de Quintana, Thió y compañía, sino un retrato duro e implacable que, como dice Jordi Amat, "testimonia un malestar latente y sufrido por todos los integrantes de Sopa de Cabra". Un testimonio áspero de personas que colaboran en un trabajo creativo y que, a lo largo de todos estos años, nunca han comido juntas fuera de las citas obligadas de ensayos y conciertos. No son amigos: se instalan antes, sutilmente, en la bronca y el enfrentamiento, en el rechazo y el desprecio, en la humillación, incluso. Comen juntos por primera vez en casa de Cuco Lisicic, el bajista, hace unos meses. Es una comida triste y melancólica. Quintana ha cocinado un plato según una receta del malogrado Joan 'Nyinín' Cardona. Ha discrepado con Thió sobre el sofrito y la sal. "Más allá de los momentos difíciles y las crisis", dice el cantante, "existe una verdad que hemos construido juntos". Quizás sí. No sé cómo podrán dar más conciertos después de haber visto el documental, después de la sensación de aniquilamiento que planea sobre él. Quizás lo puedan hacer justamente por eso: porque son conscientes de que es así como han vivido todo este tiempo.

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