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Barcelona

La incógnita de la centralidad de Moreno

Encuesta elecciones Andalucía: El PP, al límite de la mayoría absoluta con el PSOE a la baja y Vox al alza

Sondeo Andalucía: Moreno aprueba y es el candidato mejor valorado, mientras Montero saca la peor nota

El presidente del PP de Andalucía y candidato a la reelección de la Presidencia de la Junta, Juanma Moreno, (d) y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, (i) durante un acto de campaña en la un acto de campaña. a 10 de mayo de 2026 en Mál

El presidente del PP de Andalucía y candidato a la reelección de la Presidencia de la Junta, Juanma Moreno, (d) y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, (i) durante un acto de campaña en la un acto de campaña. a 10 de mayo de 2026 en Mál / Álex Zea - Europa Press

A una semana de las elecciones andaluzas, la encuesta del GESOP para los medios de Prensa Ibérica confirma que el PP de Juanma Moreno continúa en cabeza y que la derecha mantiene una mayoría holgada, pero persiste el interrogante sobre la fórmula de gobierno y, sobre todo, sobre las consecuencias de una eventual dependencia de Vox.

Los populares mantienen una posición dominante, aunque con un ligero retroceso que pone en duda la mayoría absoluta. Y, a pesar de que también se aprecia cierto desgaste tanto en la valoración del presidente andaluz como en la percepción sobre la evolución de Andalucía durante la legislatura, Moreno sigue siendo, con diferencia, el dirigente mejor valorado y el preferido para continuar al frente de la Junta.

El PSOE, por su parte, sigue sin consolidarse como alternativa. María Jesús Montero obtiene la peor valoración como candidata y, aunque los socialistas recuperan cierta fidelidad de voto, continúan perdiendo apoyos tanto hacia el PP como hacia las fuerzas situadas a su izquierda. Un espacio, este último, ocupado por Por Andalucía y por Adelante Andalucía, que resiste e incluso crece a costa del retroceso socialista, apoyado además en un electorado altamente movilizado. Y aunque sus resultados no alteran el equilibrio entre bloques, sí confirman la consolidación de un espacio propio a la izquierda del PSOE.

Mientras tanto, Vox continúa al alza gracias al apoyo de los votantes más jóvenes y de electores que se abstuvieron en 2022. Su crecimiento no modifica la hegemonía de la derecha, pero sí el equilibrio interno del bloque conservador, ya que la principal fuga del PP sigue dirigiéndose hacia Vox, que mantiene además una base electoral especialmente movilizada y fiel. Y es precisamente ese avance de Vox el que alimenta la percepción de que el PP podría perder la mayoría absoluta y verse obligado a depender de la formación de Abascal para seguir gobernando, un escenario que la mayoría de los encuestados considera probable y que empieza a asumirse también entre el electorado popular, donde crece la predisposición a un acuerdo entre ambas formaciones si los números no alcanzan.

Sin embargo, Andalucía ha sido hasta ahora —junto a Madrid y Galicia— una excepción dentro del mapa autonómico del PP, en buena medida porque Moreno ha gobernado con mayoría absoluta apoyándose en una estrategia centrípeta que le ha permitido mantener distancia respecto a algunos marcos discursivos de Vox. Y es ahí donde reside su principal desafío estratégico, en la medida en que buena parte de su liderazgo y del crecimiento electoral del PP han descansado sobre esa apuesta por la centralidad política, alejada de la dinámica de polarización que se ha extendido en otros territorios, a veces como consecuencia de la dependencia parlamentaria de Vox y otras, como en Madrid, por una estrategia deliberada de confrontación ideológica.

Por ello, la incógnita de estas elecciones no es únicamente si Moreno conservará el gobierno andaluz, sino si podrá seguir sosteniendo el modelo de centralidad política sobre el que ha construido su mayoría. Lo que está en juego, en definitiva, es la viabilidad de la moderación como mecanismo para contener el crecimiento y la influencia de la extrema derecha.

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