Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Gobierno
Manuel Sánchez

Manuel Sánchez

Periodista

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Elecciones... 'pa' cuándo

La voluntad de Sánchez sigue siendo convocar en 2027 y esto solo lo podría evitar una moción de censura entre PP, Vox y Junts con el único objetivo de convocar elecciones de forma inmediata

El PSOE aspira a mejorar resultados en Andalucía y garantizar la paz interna: "Si nos hundimos, puede pasar cualquier cosa"

Abuchean a Pedro Sánchez por su política migratoria en un mitin de ultraderecha francesa

Javier Vendrell Camacho

Las tensiones esta semana entre el PNV y el Gobierno, la creciente hostilidad de Junts per Catalunya con Pedro Sánchez y las malas relaciones que hay en el seno del Ejecutivo con Sumar, han vuelto a disparar las especulaciones de un adelanto de las elecciones generales.

En este nuevo escenario, la hipótesis más novedosa es que si el PSOE obtiene un mal resultado en Andalucía, Sánchez podría barajar la opción de convocar este mismo año. Algunas voces (minoritarias en el PSOE) creen que sin Presupuestos, sin apoyos parlamentarios y sin iniciativas legislativas que puedan salir adelante, continuar la agonía no tiene mucho sentido. Piensan que habría que aprovechar el buen momento económico (que no va a durar mucho), poner en valor la gestión del Gobierno y el “no a la guerra”.

Parece improbable que esto ocurra. La voluntad de Sánchez sigue siendo convocar en 2027 y esto solo lo podría evitar una moción de censura entre PP, Vox y Junts per Catalunya con el único objetivo de convocar elecciones de forma inmediata. Alberto Núñez Feijóo no deja de intentarlo con la formación independentista, que le sigue dando calabazas, y ahora quiere buscar al PNV. Lo tiene difícil.

La segunda hipótesis está en llamar a las urnas en febrero o marzo, antes de las municipales y autonómicas. También es poco factible estratégicamente porque, en el caso de perder el Gobierno -como pronostican la mayoría de las encuestas- dejaría en una situación de mucha debilidad a sus candidaturas de cara a mayo, y a los socialistas sin liderazgo (Sánchez si pierde se irá). Además, la gente siempre se apunta al caballo ganador, y esto podría dar a PP y Vox un inmenso poder territorial.

La tercera hipótesis, con la que se frota las manos el PP, es que Sánchez decida convocar las generales conjuntamente con municipales y autonómicas del 23 de mayo de 2027, jugando a un “todo o nada” y que la “marca Sánchez” (en el PSOE hay estudios cualitativos que es lo más valorado por la ciudadanía) tire territorialmente para bien… o para mal. Ni los pocos barones socialistas autonómicos que quedan quieren eso. Fuentes del Gobierno también dan casi por descartada esta posibilidad. Eso sí, siempre precisan: “Salvo que lo decida Sánchez”.

De no cumplirse ninguno de estos escenarios, solo quedan dos opciones. La que se ve como la más factible es que vuelva a convocar elecciones en julio, y cumpla así los cuatro años de mandato. Si convoca al día siguiente de las municipales y autonómicas, como hizo en 2023, las elecciones serían el 18 de julio.

Por último, está en el aire que Sánchez pueda fijar la convocatoria en septiembre. Esta posibilidad la apuntó ya su exjefe de Gabinete, Iván Redondo, y legalmente parece que podría tener algún resquicio (la ley no dice eso). La conjetura se basa en que los plazos de la convocatoria no cuentan desde el día de las elecciones sino en la fecha de la constitución de las Cámaras (17 de agosto). En este caso, si Sánchez puede disolver las Cortes el 24 de julio, y si se suman los 54 días preceptivos, nos iríamos hasta el 16 de septiembre de 2027, pero sería día laborable. Ahí cabe la posibilidad de ajustar la publicación de la fecha de la convocatoria y celebrarlas el domingo 19 de septiembre.

Una frase que se ha acuñado para esta resiliencia numantina de Moncloa, y que algunos le atribuyen al propio Sánchez, es que cada día que esté un Gobierno de coalición progresista en La Moncloa no estará un Gobierno de PP y Vox, por lo que hay que llegar hasta el final. Así lo entiende uno de sus ministros: “Tenemos pocos apoyos parlamentarios y nos cuesta sacar medidas, pero seguimos haciendo cosas y algunas muy importantes, aunque sea por vía de decreto (que no tienen que validar el Congreso) como el de la regularización de inmigrantes, y a eso no vamos a renunciar”. A esto se une la voz de un dirigente de ERC, que pide a Sánchez que no tire la toalla y, en tono irónico, dijo: “Nadie convoca elecciones sabiendo que va a perderlas, bueno… salvo Pere Aragonès”.

Todo esto no son más que cábalas que están en los mentideros políticos, porque una persona que conoce bien al presidente recordó que solo a él le corresponde adelantar las elecciones… “y Sánchez es impredecible”.

Suscríbete para seguir leyendo