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Opinión | NADA ES LO QUE PARECE
Albert Sáez

Albert Sáez

Director de EL PERIÓDICO

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¿Cómo ha conseguido 'La Caixa' seguir siendo lo que fue en su fundación?

El fundador de La Caixa, Francesc Moragas, e Isidro Fainé, presidente de la Fundación La Caixa.

El fundador de La Caixa, Francesc Moragas, e Isidro Fainé, presidente de la Fundación La Caixa. / ARCHIVO / FUNDACIÓN LA CAIXA

Pasó por debajo del radar del potaje madrileño, pero el viernes se inauguró en Barcelona una entidad llamada a ser referencia de la investigación biomédica en Europa a lo largo del siglo XXI: el CaixaResearch Institute, dedicado a albergar grupos científicos punteros en el ámbito de la inmunoterapia, la especialidad más prometedora hoy por hoy en el ámbito de la salud. Una inversión de 100 millones de euros que se propone tener un presupuesto anual de 60 millones para dar trabajo a más de 400 investigadores. La sede de la nueva institución está puerta con puerta, en la parte alta de Barcelona, con lo que fue el Amparo de Santa Llúcia, una de las primeras instituciones que puso en marcha Francesc Moragas a poco de fundar La Caixa en 1904, una entidad disruptiva en una ciudad convulsa entre el anarquismo y el proteccionismo pero que supo crear redes de protección desde la sociedad civil.

 Los fundadores son muy importantes en las instituciones que tienen éxito. Y La Caixa no hubiera existido sin un tipo intuitivo, creativo, comprometido y audaz como Moragas. Pero muchas veces tan importantes como los fundadores son los refundadores. Y este es el caso de Isidre Fainé que desde finales del siglo XX ha sabido identificar, mantener y actualizar el "alma" de una entidad de previsión que se ha convertido en la propietaria del principal grupo industrial de España que con sus beneficios alimenta una de las principales fundaciones filantrópicas del planeta. Cambian los instrumentos, la naturaleza jurídica de las entidades, el destino de los fondos pero se mantienen los propósitos: promover la igualdad de oportunidades y el bienestar colectivo. Y si hace un siglo eso se conseguía con un albergue para jóvenes ciegas o trayendo el primer microscopio electrónico a España, ahora se hace fomentando la ciencia colaborativa para erradicar enfermedades con tratamientos asequibles a los más vulnerables. 'La Caixa' no existiría sin el fundador Moragas, pero tampoco sin el refundador Fainé aunque a los mediocres solo les despierte que envidia. 

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