
Director de EL PERIÓDICO
Vox fuerza la 'prioridad nacional' en pactos autonómicos desatando un debate sobre su aplicación real

. / Chatgpt
Todo pacto tiene costes, en términos de reparto del poder, pero también semánticos o estéticos. Aznar se tragó lo de «hablar catalán en la intimidad» para tener los votos del hoy maldito Pujol o aquello del «movimiento vasco de liberación nacional» para sentarse con ETA. Sánchez se puso a hablar de «lawfare» tras conseguir el voto de Puigdemont. O Illa se refiere sin complejos a la «financiación singular» para mantener el apoyo de Junqueras. Es la vida y es la política. Me sorprende que quienes han sido hijos y padres laminen la transacción política cuando no hay otra manera de sobrevivir, por ejemplo, a las adolescencias que transigiendo. Pero el populismo siempre le pide a la política un grado de pureza incompatible con la condición humana. El PP ha logrado la presidencia de dos comunidades autónomas que ha sacado del bloqueo concediendo a los muchachos de Vox que en la asignación de determinados servicios y ayudas se impondrá el principio de «prioridad nacional». El potaje madrileño lo ha cocinado exactamente con los mismos condimentos que la amnistía de los independentistas, pero con los papeles cambiados entre las dos trincheras. Cesión inadmisible, ilegalidad, miseria ideológica a cambio de las lentejas del poder.
El populismo nace y vive en la irrealidad
Si bajamos a los hechos, hoy por hoy tenemos tres textos en los que aparece lo de la "prioridad nacional". Los respectivos acuerdos en Extremadura y Aragón sin validez jurídica y la moción que presentó Vox en el Congreso y que el PP se negó a votar porque no llevaba la coletilla de "dentro de la legislación vigente". Y dos interpretaciones contradictorias: los de Feijóo que entienden el concepto como el de la vecindad o arraigo y los de Abascal que estos días se pasean por las ágoras del progresismo que lo exhiben como "primero, los españoles", reinterpretación a lomos de Le Pen y Trump. Esta es la situación. Si nos deslindamos de la pasión partidista, la realidad es que muchas de las propuestas de los populismos no presentan principalmente problemas ideológicos o morales, que también, sino de aplicación práctica. ¿Cómo piensa Vox que podría identificar a los nacionales si no fuera por el padrón sin que nos expulsen de la UE? ¿Con un certificado de consanguinidad? ¿Le quieren quitar las exenciones fiscales a los magnates venezolanos que les financian en Madrid? Lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible. Los Estados Unidos no estuvieron 40 años sin atacar Irán por falta de arrestos, como dice Trump, sino porque, como se ha demostrado, era y es una mala idea imposible de llevar a cabo con éxito. Sostener que los jueces españoles van a autoinmolarse reconociendo el «lawfare» como pretendía Junts es una muy mala idea. Y cuando la realidad se impone, los triunfos semánticos transmutan en derrotas políticas. Así que en nada nos podemos encontrar con Abascal exhibiendo su cabreo como hace cada semana Míriam Nogueras, nunca sabremos si con Sánchez o con ella misma.
Abascal, con la Iglesia hemos topado
Santiago Abascal quiere ser un alumno tan aplicado de Trump que ahora también confronta con la Iglesia católica y los obispos han decidido devolverle el golpe precisamente a raíz de la majadería de la «prioridad nacional». Como el MAGA, Vox se comporta como una secta y mantiene unido el rebaño convirtiendo toda critica en un ataque del lobo woke. Pero la verdad es que al populismo de derechas se le acumulan los enemigos. Junto a los obispos, hemos asistido esta semana a un rosario de empresarios, desde el presidente de la empresa familiar hasta el de la Cambra de Comerç de Barcelona, defendiendo la necesidad de la regularización en marcha incluso si la promueve Pedro Sánchez. Por mucho que los voceros se esfuercen no hay nada nuevo en los últimos pactos entre el PP y Vox más alá de la semántica. Al final, como dijo Tony Blair, tras los acuerdos con el IRA, un buen pacto es cuando las dos partes aceptan una misma palabra que interpretan de manera diferente. Estamos pues en la génesis de un gran berrinche cuando Vox descubra que la realidad se impone incluso al bipartidismo y a la derechita cobarde. Castilla y León, la inflación trumpista, Orbán,... las cosas pintan mal y lo que viene es peor: Andalucía, elecciones de medio mandato en Estados Unidos,...
Suscríbete para seguir leyendo
- David Bueno, neurocientífico: 'Para los adolescentes tiene mucha influencia las horas que los adultos están con el móvil ante su presencia
- La jueza acusa a Jonathan Andic de matar a su padre, fundador de Mango, de forma 'premeditada
- Estos son los requisitos para obtener hoy la Tarjeta Rosa de transporte en Barcelona: edad e ingresos brutos familiares
- Un bombero ayudó a que naciera y 22 años después recorrió 1.000 kilómetros para verla graduarse: 'Tenemos un vínculo muy especial
- Lewandowski cambia su Cupra Terramar VZ por un Tiggo 9 CSH y se convierte en el nuevo embajador del grupo Chery
- ¿Por qué el móvil de Jonathan Andic es clave en la investigación por homicidio? Los Mossos sospechan que borró evidencias incriminatorias
- No cuelgues las llamadas 'spam': lo que tienes que decir exactamente para que se acaben de una vez
- ¿Cómo quedarían unas elecciones generales con los votos de las autonómicas de Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura?