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Opinión | La bolsa y la vida

'Sopas con honda' de EEUU a Europa e inversión

Carlos Díaz Rosillo en la Asamblea General de Aecoc.

Carlos Díaz Rosillo en la Asamblea General de Aecoc. / Aecoc / ROGER CASTELLON AMAT

Las empresas de gran consumo españolas, esas que agrupa la asociación Aecoc y que incluyen fabricantes y distribuidores, viven un buen momento pero lógicamente envuelto en incertidumbres. Aecoc agrupa a 30.000 empresas que suponen en torno al 25% del PIB de España. Informan de que el 65% de las empresas de Aecoc han crecido en el primer trimestre de 2026 pero son conscientes de que tanta inestabilidad geopolítica internacional, eufemismo de guerras de las que impactan en el bolsillo, pueden disparar los costes y recortar las ventas. Y los miedos expresados por un par de cientos de altos directivos de empresas líderes de la industria y la distribución deberían poner en alerta al mercado (que somos todos).

En el ámbito nacional, las principales preocupaciones de estos directivos son el incremento de la inflación (28%), la presión regulatoria (26%) y la caída del consumo (23%). El 45% de estos 200 altos directivos reclaman una Europa más fuerte y unida que defienda los intereses de las empresas del sector, el 23% de las empresas considera necesario redefinir sus alianzas estratégicas en el mundo, mientras que el 31% considera que hay que asumir que los valores tradicionales europeos han quedado obsoletos.

Y en este terreno abonado a las dudas y plagado de profesionales predispuestos al análisis coyuntural, apareció en la Asamblea General de Asociados de Aecoc en Barcelona Carlos Díaz-Rosillo, nacido en Miami y de ancestros cubanos, exasesor del presidente Donald Trump, director de Políticas Públicas y subsecretario de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional en el Pentágono entre 2017 y 2021. Con tal currículo, se sabía a lo que venía. Así, centró su discurso en advertir del declive estratégico de Europa y del fin de los compromisos de EEUU con la seguridad europea de cara al futuro. Desde su visión, EEUU da 'sopas con honda' a Europa y al resto del mundo. "Trump plantea rebalancear la relación, no por hostilidad, sino por valor estratégico", explicó Díaz-Rosillo. Y el punto de vista de superioridad estadounidense se plasmó en palabras: "Europa afronta un deterioro estructural que limita su capacidad de crecimiento, innovación y liderazgo global". Y especificó algunas de las razones: "El modelo regulatorio europeo premia la cautela y penaliza el riesgo, lo que acaba erosionando su capacidad competitiva".

'Dar sopas con honda'

Lo de EEUU con Europa es una relación cada vez menos entre iguales. 'Dar sopas con honda' es algo así como menospreciar, demostrar mucha superioridad sobre el otro y viene al pelo para dibujar esa relación entre EEUU y Europa en el siglo XXI. La acepción se ajusta al menosprecio general, económico y militar, que se deriva de las relaciones entre EEUU y Europa en esta década Trump. Resulta que lo de sopas no es nada referido a la alimentación, lejos quedan las ayudas del plan Marshall de la posguerra mundial. Algunos textos clásicos, incluso la segunda parte de 'El Quijote' de Cervantes, describen 'la sopa' como lo que hay en esas zonas fluviales en las que se depositan cantos rodados de todo tamaño. Esa 'sopa' de pedruscos se utilizaba para lanzarlas con las hondas contra cualquiera con absoluta superioridad desde una orilla a otra. Sea a pedradas o con armamento sofisticado, lo cierto es que la posición estadounidense con respecto a Europa emana superioridad desde una orilla cargada de munición y dólares.

Desde el punto de vista de los inversores, esa superioridad estadounidense debería estar siempre en el punto de mira. Un incremento previsible de la factura armamentística en Europa no podrá ser cubierto exclusivamente con deuda o emisión de dinero. Quizá algunas partidas del Presupuesto de los estados se vea afectada. Así, es lógico que los inversores se fijen más en la industria militar, la aeroespacial o las infraestructuras. También energía y, claro, en las tecnológicas que apuesten por la inteligencia artificial. Pero los sectores tradicionales de la inversión en España como el turismo, la restauración o la vivienda seguirán siendo troncales.

Los mercados "siguen adelante"

Sobre la guerra de Irán, destaca uno de los argumentos divulgados este miércoles por Stephen Auth, director de inversiones de renta variable de la gestora de inversiones Federated Hermes. Defiende el optimismo ante la evidencia de que el escenario actual de guerra es inaceptable para ambos contendientes. Quizá es aparentemente simplista pero el principio "si no puede pasar, no pasará" que defiende es interesante. Así, la idea es que "para Irán, la reanudación de la guerra —dado el daño en infraestructuras existentes, la interrupción del liderazgo y los inventarios de misiles agotados— corre el riesgo de arruinarle de forma permanente. Para el presidente estadounidense, Donald Trump, un conflicto prolongado conlleva evidentes costes políticos internos a medida que se acerca el ciclo de las elecciones de mitad de mandato". Auth sigue el razonamiento con el impacto en la economía global: Un cierre del estrecho de Ormuz durante la construcción de inventarios de primavera y antes de la temporada de verano "simplemente no es sostenible". En consecuencia, "los mercados siguen adelante", concluye Auth.