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Opinión | GATO ADOPTIVO

Ferran Boiza

Ferran Boiza

Director adjunto de EL PERIÓDICO

Dos exministros en el banquillo

El ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, a la izquierda, y su número dos, Francisco Martínez, este lunes en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional.

El ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, a la izquierda, y su número dos, Francisco Martínez, este lunes en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional. / Javier Lizón / EFE

En apenas 24 horas, vamos a ver a un exministro del PP, Jorge Fernández Díaz, y a un exministro del PSOE, José Luis Ábalos, sentados en el banquillo de los acusados por delitos de corrupción. No es una imagen cómoda para los dos partidos centrales, pero sí es una señal de que el Estado de derecho funciona y que lo hace sin distinguir siglas. Puede llegar con retraso, pero acaba impartiendo justicia.

Habrá quien piense que esa imagen es el reflejo de un problema estructural de la democracia española que atraviesa partidos y décadas, pero que dos exministros se sienten en el banquillo debería tranquilizarnos, porque viene a demostrar que, pese a todas las deficiencias del sistema judicial, pese a todos los intentos por interferir en su funcionamiento, al final la ley prevalece. Lo que muestran esas imágenes no es el fracaso de la democracia, sino su capacidad para regenerarse, para señalar responsabilidades y para exigirlas incluso a quienes han ocupado las más altas responsabilidades públicas.

Según los datos de Transparencia Internacional, España no está entre los países europeos con menor corrupción, como los nórdicos, pero tampoco entre los que más sufren esta lacra, como Rumanía, Hungría o Bulgaria, sino que ocupa un lugar intermedio, junto a Francia o Italia. Y lo que es más importante, cuenta con un sistema judicial activo, gran capacidad de investigación y un porcentaje muy alto de condenas.

Sólo en 2025, último año con datos disponibles, 114 personas fueron procesadas por delitos de corrupción. Desde 2016, primer año en que el CGPJ empezó a recopilar información, han sido 2.841. A día de hoy, 98 personas cumplen condena en la cárcel.

Podemos recurrir a la demagogia y hacer saltar por los aires el sistema, pero la realidad es que ver a Fernández Díaz y Ábalos en el banquillo sólo demuestra que la justicia, pese a sus imperfecciones y retrasos, pese a los intentos de controlarla, sigue teniendo capacidad de enfrentarse a quienes dañan la democracia.

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