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Opinión | Guerra en Oriente Próximo

Barcelona

Los que ganan en Irán

Pekín no apoyaría nunca en una intervención de EEUU, por lo que ha negociado para abrir el paso de Ormuz a sus barcos de petróleo, mientras que Rusia ha visto cómo le levantan las sanciones para vender en los mercados energéticos

Un petrolero cruza el estrecho de Ormuz ante la mirada de una lancha con unos pocos tripulantes.

Un petrolero cruza el estrecho de Ormuz ante la mirada de una lancha con unos pocos tripulantes. / GIUSEPPE CACACE / AFP

¿Por qué no hace nada China en la guerra de Irán? Una tercera parte del petróleo que importa viene del país de los ayatolás, luego era previsible que los efectos en su economía y sobre todo en su capacidad de producción sufran. La extensión de la guerra está teniendo consecuencias devastadoras y China, tal vez el país del mundo más sometido a los vaivenes del comercio mundial no puede estar exento de vivir sus peores efectos. Pero el régimen de Pekín se venía preparando para la posibilidad de esta guerra.

Por el estrecho de Ormuz salían cada día 5 millones de barriles con destino al gigante asiático, tendría, por lo tanto, un interés enorme en reabrir el estrecho de Ormuz, sin embargo, nunca lo haría apoyando una intervención americana. Lo que ha hecho, al contrario, es abrir el paso a sus barcos, a través de negociaciones diplomáticas con el régimen iraní. El petróleo todavía no fluye como antes, pero un acuerdo con Rusia, para aumentar el flujo mantiene a China en plena capacidad de producción y aunque la inflación repunte, el país inició esta guerra en deflación con lo que no le castiga como lo hace en occidente. China gana. Mientras su gran rival está invirtiendo miles de millones en la guerra, ellos se dedican a observar el manual de operaciones militares en el golfo. Cuanto más revela sus tácticas EEUU, mejor puede preparar el escenario para una posible toma del estrecho de Taiwán con garantías de victoria.

El otro gran beneficiado sin despeinarse es la Rusia de Putin, que no solo vende más petróleo a China, sino que ha visto cómo Trump levanta las sanciones para que pueda vender a otros países. Rusia vuelve a financiarse en los mercados energéticos para continuar costeando su contienda en Ucrania, ahora más alejada de los focos. Rusia también gana, como gana Israel, que solo sabe defenderse atacando. Lo que no se acaba de intuir es qué gana EEUU. Tal vez con la extensión del conflicto con la posible incursión terrestre se aclare el objetivo de esta guerra, pero de momento pierde, como perdemos todo el resto del mundo.

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