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Opinión | El mar alrededor

Carol Álvarez

Carol Álvarez

Subdirectora de El Periódico

Rosalía y BTS: la normalidad, el autocuidado y la resistencia emocional como manifiesto generacional

El equilibrio entre espectáculo y honestidad que muestran artistas como Rosalía y BTS ofrece una oportunidad para abordar la salud mental en tiempos de fuerte presión social

Integrante del grupo BTS y Rosalia

Integrante del grupo BTS y Rosalia / EPC

Rosalía ha irrumpido en plena Semana Santa con ‘Lux’ y ha sabido convertir ese marco en algo más que estética, lo ha elevado a discurso. Su propuesta, atravesada por una espiritualidad chic, demuestra hasta qué punto domina no solo la música, sino el relato que la envuelve. Todo está medido, sí, pero incluso en un engranaje tan pulido se cuelan las grietas.

Y esas grietas importan. Rosalía y su entorno han vivido con desencuentros y agobio por la persistencia de paparazzis estos primeros días de la gira, ella misma ha expresado públicamente la ansiedad con la que vive a ratos esta etapa de su vida, y hasta un problema estomacal le jugó una mala pasada en su concierto de Milán. Que lo explique y lo cante, que lo visibilice, es un buen camino para concienciarnos a todos de los riesgos de la exposición pública y también de la presión a la que nos sometemos cada uno de nosotros en nuestros roles de vida.

No está sola en este via crucis. Lo mismo ocurre con la banda surcoreana de Kpop BTS. Su regreso no es solo un evento musical, es casi un manifiesto generacional. En un contexto saturado de incertidumbre, insisten en la normalidad, el autocuidado y la resistencia emocional. ‘Swim’, su canción emblema: es un mensaje directo a una audiencia que también se siente al límite a “seguir nadando” y no dejarse hundir por las adversidades.  Ellos mismos se han confesado angustiados por la recepción de su nuevo trabajo entre sus fans, organizadas como ARMY, en un ejercicio de vulnerabilidad compartida. 

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, publicó en redes sociales un mensaje el día del lanzamiento de ARIRANG en el que felicitaba al grupo por su retorno y le agradecía el mensaje de esperanza del disco, que entronca con campañas que han realizado en defensa de la salud mental de los jóvenes, algunas de la mano de Unicef.

Ser artista con una proyección tan abrumadora es un arma de doble filo, pero en ese equilibrio entre espectáculo y honestidad es donde realmente hay una oportunidad para cambiar algo y dejar un legado cultural de calado.

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