
Profesora asociada de la Universitat de Barcelona
Seguridad habitacional
si todo acaba en manos de corporaciones globales cuyo único objetivo es la ganancia infinita, ¿al final no quedarán también los pequeños propietarios asfixiados?
Aplazado el desahucio de un vecino del bloque Sant Agustí en Gràcia tras la movilización vecinal

Barcelona 25.03.2026 Barcelona. Concentración frente al número 14 de la calle de Sant Agustí en el barrio de Gràcia promovido por parte del Sindicat de Llogateres para evitar el desalojo de Txema, uno de sus vecinos. Fotografía de Jordi Cotrina / JORDI COTRINA / EPC_EXTERNAS
En la facultad de derecho enseñan que el legislador, cuando redacta y aprueba una norma, lo hace con un sentido concreto que los jueces deben tener en mente al interpretar y aplicar la justicia. No siempre las normas de un país avanzan en paralelo a los valores y principios de esa sociedad, pero no pueden diferir mucho para ser legítimas y justas.
La última semana conocíamos el caso de Txema, un profesor pendiente de desahucio, que consiguió retrasar la salida forzada del que ha sido hasta ahora su domicilio, con el apoyo de la movilización social y de la sociedad civil organizada. Los detalles concretos del caso de Txema llevaron a que incluso el president Illa se declarase contrario a este desahucio. También hay quienes opinan que solo los propietarios deben tener derechos sobre sus bienes y que quien nunca llegue a tener una vivienda en propiedad no puede exigir prácticamente derechos. Haciendo una pirueta arriesgada (asumir que quien defiende el derecho a la propiedad por encima de otros derechos también sentirá debilidad por defender la “seguridad”), me propongo explicarles qué implica la “seguridad habitacional”.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) recoge en su artículo 25 el derecho a una vivienda adecuada. A esto habrá quien responda que “adecuada” es algo vago y discutible, cierto. Ahora bien, la DUDH quería reconocer el derecho de toda persona a una vivienda digna. Décadas después, se define el concepto de seguridad humana estableciendo que, principalmente, nadie está seguro si su vecino no lo está y que toda persona debe poder sentirse segura en su hogar, sea cual sea. Si vivo en comunidad con personas que tienen mucho menos que yo, cada vez tendré menos seguridad. En sociedades democráticas y del bienestar es difícil imaginar un barrio perjudicar a sus vecinos más privilegiados, pero háganse esta pregunta: si todo acaba en manos de corporaciones globales cuyo único objetivo es la ganancia infinita, ¿al final no quedarán también los pequeños propietarios asfixiados?
Suscríbete para seguir leyendo
- El juez ordena a la Guardia Civil que localice al cantante Francisco por un pleito por impago de la pensión a su hija
- La Organización Marítima Internacional avisa a EEUU que un bloqueo del estrecho de Ormuz va contra la ley internacional
- Avance quirúrgico: el Hospital de Bellvitge realiza dos doble 'by-pass' para extirpar dos cánceres de páncreas inoperables
- Una mujer de 80 años con escoliosis severa se recupera tras una intervención pionera en Barcelona: 'A los pocos días ya andaba
- Tania García, educadora, sobre las consecuencias de dormir con tus hijos: 'El cerebro infantil obtiene todo lo que necesita”
- El último truco de las estafas telefónicas: “Me ha faltado al respeto, el departamento de penalizaciones le multará con 185 euros
- Sonia Pernas, oncóloga: 'En cáncer de mama precoz muchas pacientes siempre sienten la espada de Damocles
- La Seguridad Social activa una ayuda de hasta 733 euros al mes para jóvenes que viven con sus padres