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Crisis de la vivienda y mano de obra

Pese a la alarma habitacional, en 2025 se construyeron un 10% menos de viviendas que un año antes

La crisis de vivienda atenaza a los jóvenes de Barcelona: la emancipación ha retrocedido tres puntos tras la pandemia

La vivienda ya es el principal factor de empobrecimiento de los catalanes: el 90% dice sufrir la crisis habitacional

Vista aérea de la ciudad de Barcelona

Vista aérea de la ciudad de Barcelona / XAVIER JUBIERRE

La escasez de vivienda es uno de los principales problemas de España. Es algo que afecta directamente al bienestar de los ciudadanos, para muchos de los cuales la compra o el alquiler de un piso se encuentra prácticamente fuera de su alcance. Especialmente grave es la situación para los jóvenes, que ven sus planes de futuro postergados o atascados por las dificultades para acceder a la vivienda, lo que supone un serio obstáculo para el desarrollo de sus proyectos vitales. El impacto de esta situación es particularmente alarmante en las grandes ciudades, como Barcelona y Madrid, y sus áreas de influencia.

La solución no es otra que hacer todo lo posible para que aumente la oferta de vivienda, lo que, a su vez, debiera amortiguar el aumento de los precios, que se hallan en estos momentos por las nubes. Que el año pasado, 2025, se construyeran poco más de 88.000 viviendas, casi un diez por ciento menos que en 2024, es un dato decididamente alarmante. Por si fuera poco, los expertos vaticinan que en 2026 la vivienda terminada no llegará en ningún caso a las 100.000 unidades. Hay considerar que el déficit en España se sitúa, según los cálculos de que disponemos, por encima de las 700.000 viviendas. Un déficit que, si no se logra construir a un mayor ritmo y ofrecer muchos más pisos, seguirá acumulándose hasta convertirse en estructural e inmanejable. El primer objetivo es, pues, limitar drásticamente el déficit anual de vivienda hasta eliminarlo.

Los estudios señalan, y lo hacen también representantes del sector de la construcción, que para lograr que crezca la oferta es necesario liberar suelo y agilizar los múltiples trámites. También explica la menguada oferta de vivienda el alto precio de los materiales de construcción, la farragosa burocracia y la escasez de mano de obra. El estudio de CaixaBank Research que recogemos hoy en nuestras páginas llama a prestar atención a este último elemento. En la misma dirección apunta también un segundo estudio, de la Universidad de las Hespérides, que avisa que la construcción es el sector con más vacantes laborales en España. Además, es un sector envejecido y adolece de un déficit de formación profesional. Que el coste por trabajador para las empresas de la construcción –la gran mayoría de ellas muy pequeñas– se haya incrementado significativamente –subió un 11,2% entre 2019 y 2023– es percibido como otro significativo lastre.

Existe un amplio consenso entre las administraciones y el sector sobre la necesidad de multiplicar el ritmo de construcción y de oferta. Pero se trata de un cambio que no va a ser ni inmediato ni sencillo, pues las inercias resultan muy considerables en este sector y es impensable que la oferta crezca exponencialmente en un corto periodo de tiempo. Hay que actuar con determinación y en diferentes frentes, y hacerlo desde el sentido común y a la luz de los datos, y no con medidas que pueden resultar vistosas, pero que, al cabo, se revelan muy poco eficaces o incluso contraproducentes. Es necesario no perder más tiempo y poner en práctica todas aquellas medidas necesarias. Entre éstas hay que incluir, como hemos visto, actuaciones dirigidas a facilitar e incentivar el acceso y la formación de los trabajadores. Sin ellas, el aumento de la oferta imprescindible para mejorar el acceso a la vivienda de los ciudadanos –especialmente de los jóvenes– a unos precios que no sean prohibitivos no va a poder convertirse en realidad.