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Opinión | Barceloneando

Joan Vehils

Joan Vehils

Periodista

Barcelona

El president del Parlament se suma a la farándula

El loft del Poblenou que reunió a 100 vips

El president del Parlament, Josep Rull, junto a la presidenta del Gremi de Restauració, Núria Solà y los actores Alberto San Juan y Melani Olivares.

El president del Parlament, Josep Rull, junto a la presidenta del Gremi de Restauració, Núria Solà y los actores Alberto San Juan y Melani Olivares. / El Periódico

Entrar en La Paloma y encontrarte, nada más cruzar la puerta, con un stand donde preparaban cócteles de Javier de la Muelas solo podía significar que allí iba a pasar algo grande. Y pasó. Lo volvieron a hacer. El dúo formado por la presidenta del Gremi de Restauració de Barcelona, Núria Solà, y el incombustible Roger Pallarols, alma mater del invento, montó otra de esas citas en las que Barcelona se muestra lo estupenda que es.

Se trataba del acto y comida, de pie, de la festividad de Santa Eulàlia. La realidad, bastante más entretenida, era una concentración de poder, vanidad, nostalgia, política, alguna lentejuela y mucho saludo cruzado. Esta vez, el galardonado fue el actor madrileño Alberto San Juan, que cerró su discurso con un razonado, rotundo y aplaudido "No a la guerra". Antes había tomado la palabra el president del Parlament, Josep Rull, que amagó con tirar de folios, pero optó por improvisar. Y acertó. Rull habla bien, con conocimiento y soltura y, además, esta vez utilizó el tiempo justo.

Era la primera vez que Josep Rull asistía a esta fiesta y salió con la sensación de haber descubierto a esa mezcla de farándula catalana, con algo de madrileña, en estado puro. O sea, una perfecta combinación de ese costumbrismo barcelonés en el que todo parece espontáneo. Tanto que, por un lado, estaba el padre Apeles conversando con el alcalde, Jaume Collboni, como si aquello fuera lo más normal y, en otro, el president Artur Mas improvisaba una pequeña cumbre con el propio Josep Rull y con quien fuera el abogado de Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, hoy muy desaparecido del ámbito público.

También estaba el president José Montilla, cada día más cercano, o quizá más simpático, que no es exactamente lo mismo. Y Rosa Esteva, la empresaria que cambió la restauración barcelonesa con Tragaluz, demostrando que se puede sumar años sin perder ni un gramo de carácter. O sea, que sigue tan inquieta como siempre.

Los presidentes Artur Mas y José Montilla conversan con el director general del Gremi, Roger Pallarols

Los presidentes Artur Mas y José Montilla conversan con el director general del Gremi, Roger Pallarols / Cedida a El Periódico

No faltó Dani Sirera, líder del PP en Barcelona, que tiene el don de estar en todas partes y, además, caer bien, lo cual ya casi debería computar como talento político. También hablé con Elisenda Alamany, que será, o ya es, la apuesta de ERC para la alcaldía. Lo hará bien. Y, si vuelve a vestirse toda de rosa, como este martes, no habrá quien no la vea venir.

Me crucé con Josep Bou Vila, que fue alcaldable del PP por Barcelona, aunque sea de Vic. Una combinación y un personaje que en su día entraron dentro del realismo mágico. Y allí estaban Jordi Martí, Esther Capella y Janet Sanz, o el exedil que en su día fue expulsado del extinguido Ciudadanos, Paco Sierra, y que esta misma semana ha sido nombrado presidente de la Federación de Entidades Taurinas de Catalunya. Pues eso…

Hubo tiempo también para saludar a tres mujeres tan distintas como interesantes. Me refiero a Joana Ortega, Victoria Alsina y a la abogada Montse Pinyol, que ha recuperado sus espectaculares sombreros. Una excelente noticia para una ciudad demasiado entregada al uniforme negro y a la vestimenta fácil.

Me hizo también especial ilusión reencontrarme con Ignacio Ribó, que también luce siempre sombreros de ala ancha. Otro de esos nombres que forman parte de la memoria elegante de la ciudad y que sigue en plena forma. Vi pasar a la abogada Magda Oranich y me sumé al aplauso que recibió la periodista Cristina Fallarás cuando Alberto San Juan la mencionó con afecto en su discurso. Por cierto, a San Juan lo presentó la actriz catalana Melani Olivares, que, micro en mano, confesó que la noche antes estuvieron a punto de acostarse juntos…

Y allí estaban también nombres de empresarios y ejecutivos como Felipe Campos, Ramón Bordas, Javier Cottet, Toni Rodríguez, Silvia Agenjo o Toni Falgueras, junto a su simpática esposa, Maria Febrer. Los acompañaba una larga lista de jóvenes actores como Enric Cambray, Júlia Bonjoch, Júlia Molins, Albert Baró o, la algo más veterana, Leticia Dolera, que se mezclaban con los estimados y reconocidos periodistas Pere Mas y Joaquín Luna. Ya saliendo, con este último comenté que esta misma fiesta, de celebrarse por la noche en lugar de a mediodía, daría muchísimo más de sí. Y, probablemente, al día siguiente, tendríamos mucho más que contar…

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