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El MNAC se acerca a la ciudad

Así será el nuevo MNAC en 2029: desvelado el proyecto que incorpora el Palau de Victòria Eugènia

El nuevo Museu d'Art Nacional de Catalunya (MNAC)

El nuevo Museu d'Art Nacional de Catalunya (MNAC)

La historia del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), con casi cien años de existencia, es convulsa y oscilante, entre el empuje inicial, los largos períodos de clausura y la constante renovación, con un déficit de espacios y un modelo con límites temporales que restringía su horizonte y que impidió, desde su misma creación, la exposición permanente del arte hecho en Catalunya desde el románico hasta la contemporaneidad. Con poco más de 20.000 m2 de superficie útil, era necesaria una ampliación para dar cabida "a la entera creación artística del país", como ha declarado su director. Es decir, una visión global de la cultura artística catalana, tanto en lo cronológico -una tarea que hasta ahora había asumido el propio MNAC pero no, en lo referente a lo contemporáneo, el Macba- como con la incorporación de formas de expresión hasta hace no mucho negligidas, como la fotografía.

El nuevo MNAC podrá finalmente corregir esos errores que se arrastran del pasado y de exhibir ya sin limitaciones los fondos artísticos públicos y depositados por coleccionistas particulares. Y a partir de esta base, incorporar nuevos criterios museísticos. En los últimos años, hemos asistido al conflicto de las pinturas murales de Sijena (aún por resolver); al nombramiento de una especie de comisario, en la figura de Manuel Borja-Villel, que tensó las costuras internas del museo con criterios dispares a la actual dirección, y, por último, a los recursos contra el proyecto arquitectónico ganador, que no han prosperado. Ahora, finalmente, el MNAC del futuro echa a andar. No se trata tanto de “crecer”, sino de “terminar” el museo, como ha declarado su director (“Entrarás por Taüll y saldrás por Perejaume”), en referencia al legado medieval y a una de las figuras más consolidadas del arte contemporáneo. Una ambición que requiere los nuevos 13.000 m² de espacio expositivo previstos en el proyecto presentado este lunes.

Los ganadores del concurso, el equipo HArquitectes y Crist&Gantenbein, han planteado una solución para la reutilización de un espacio prácticamente en desuso –el Palacio Victòria Eugenia, de Puig i Cadafalch– conectándolo con el Palau Nacional con un pasaje los convierte en un solo edificio y acerca el acceso del MNAC a la ciudad. Coincidiendo con la celebración, en 2029, del centenario de la Exposición Universal, la ladera de vocación más urbana de Montjuïc, desde la plaza de Espanya, el Paral.lel y la Gran Via hasta el Palau Nacional, vivirá una transformación radical de la que el MNAC será la pieza central, pero no única, con nuevos equipamientos públicos, nuevas calles y viviendas de protección oficial y una remodelación de la zona de la Font Màgica.

El nuevo MNAC se conectará con esta nueva trama urbana: más accesible, sobre todo si llega a buen término la ampliación de la línea 2 del metro, e hilvanando un centro que ha de ser referencia a nivel internacional con el resto de oferta cultural de la montaña y de la ciudad.