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Opinión | Presupuestos de 2026
Joan Tapia

Joan Tapia

Presidente del Comité Editorial de EL PERIÓDICO.

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¿Qué hará Junqueras?

El 73% de los electores republicanos dicen que ERC debe apoyar los presupuestos. Y el 65,4% de los catalanes cree que "es muy importante" que se aprueben

Junqueras mantiene el veto a los presupuestos y se ofrece a negociar suplementos de crédito: "Recursos no faltarán"

El president de la Generalitat, Salvador Illa, i el líder d’ERC, Oriol Junqueras, reunits el 9 de gener.  | QUIQUE GARCÍA / EFE

El president de la Generalitat, Salvador Illa, i el líder d’ERC, Oriol Junqueras, reunits el 9 de gener. | QUIQUE GARCÍA / EFE

La elección de Salvador Illa en 2024 fue un cambio de época. Fue posible porque en la anterior legislatura ya se comprobó que ERC y Junts, los dos grandes partidos independentistas, no podían gobernar juntos. Luego Illa fue investido con los votos del PSC, de los Comuns y también de ERC. Por primera vez, una mayoría de investidura transversal para un presidente que no quería mirar al pasado sino al futuro. Y, junto con ERC, se ha logrado un acuerdo con el PSOE para reducir la deuda catalana y un nuevo sistema de financiación autonómica (caducado en 2014) basado en la ordinalidad. No han sido acuerdos fáciles y aún están pendientes del voto en las Cortes Generales.

Pero sin presupuestos ni se puede gobernar bien ni corregir los fallos acumulados. Por eso la consellera Alícia Romero los ha presentado. Con un aumento del 10% respecto a lo ejecutado en 2025. Y los mayores incrementos -vivienda, seguridad, derechos sociales, educación y sanidad- van del 21% al 35% respecto a lo gastado en 2023, último año con presupuestos. Y ello, tras un difícil -y discutible- pacto sobre vivienda con los Comuns que Sánchez Llibre, el presidente del Foment, calificó de “filocomunista”.

Pese a ello, los interlocutores sociales -Foment, Pimec, UGT y CCOO- les han dado un fuerte apoyo. Para ellos y para las entidades del llamado G-7, la gran prioridad son los presupuestos. Pero ERC exige ahora -y sin ella no hay mayoría parlamentaria- un pronunciamiento público de Pedro Sánchez a favor de la recaudación por Catalunya del IRPF.

Es algo ya acordado y ERC ha obtenido además el consorcio de inversiones para compensar el tradicional déficit de ejecución de las inversiones del Estado. Pero Oriol Junqueras amenaza con la enmienda a la totalidad si Sánchez no reitera lo del IRPF. Aunque todo el mundo “huele” que eso es inviable -aunque a veces lo parezca, Sánchez no es un suicida- antes de las decisivas elecciones andaluzas, que deben ser antes del verano. ¿Por qué, pues, la amenaza de bloqueo?

Quizás por el temor a salir electoralmente perjudicado ante Puigdemont, que apuesta por la ruptura PSC-ERC. Pero es absurdo porque todas las encuestas dicen que, con su política realista, ERC tiende al alza, mientras que Junts baja por su radicalidad y la irrupción de Sílvia Orriols.

La encuesta de EL PERIÓDICO confirma que una gran mayoría de catalanes (el 65,4%) cree que es “muy importante” que se aprueben los presupuestos. Y el 60,4% cree que ERC debe apoyarlos. No solo lo quieren los votantes del PSC (85%) y de los Comuns (71%) sino también los propios electores de ERC, en nada menos que un 73%.

Con el respaldo de las patronales y los sindicatos, de los Comuns, y de los propios electores republicanos, cuesta creer que el bloqueo de ERC pueda mantenerse. Antes del 20 de marzo, el día de la votación parlamentaria, Salvador Illa y Oriol Junqueras deben llegar a un acuerdo razonable.

Pese a que ambos vayan a ser los dos principales candidatos en las próximas elecciones catalanas.

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