Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Nuestro mundo es el mundo
Joan Tapia

Joan Tapia

Presidente del Comité Editorial de EL PERIÓDICO.

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Tanto falla, falla tanto…

Sánchez ha vuelto a perder la votación sobre los desahucios y Feijóo se ha metido en un lío al forzar a la Casa Real a definirse sobre el retorno de Juan Carlos

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo.

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. / THOMAS COEX / AFP / JOSÉ LUIS ROCA

En los cincuenta cuando en el bachillerato llegábamos a los Reyes Católicos nos topábamos con aquello tan redondo de “tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”. Lo he recordado esta semana. El jueves Pedro Sánchez perdió por segunda vez la votación del llamado escudo social: prohibir los desahucios de las familias “vulnerables” que no pueden pagar el alquiler.

Volvió a ganar 'la mayoría del no', formada por el PP, Vox y Junts (por orden de diputados) que quiere hundir al Gobierno, pero que también es 'la mayoría impotente' porque ni pueden ni quieren pactar una moción de censura. El presidente ha vuelto a perder otra batalla política y, como consecuencia, su autoridad ha quedado aún más disminuida.

El asunto es relevante porque la vivienda -y más para los jóvenes- es el gran problema español. Y familias vulnerables 'haylas', no todos son okupas como dice la mayoría del no. Y la prueba es que el PNV, un partido de las clases medias vascas, ha preferido alinearse con la izquierda. No quieren que Bildu les acuse de falta de corazón. Pero también es cierto que querer prorrogar por sexto año un decreto de una situación de emergencia (la pandemia) suena a algo de chapuza.

Si la izquierda quiere evitar los desahucios de los vulnerables -los okupas son otra cosa- no puede externalizar otra vez los costes de la falta de pago y los judiciales -la justicia es muy lenta- a los propietarios. Y prometer que “luego” les “compensará”. Tendría que asumir directamente los conflictos y los gastos. Los arrendatarios no deben cargar con ellos porque así se perjudica el tan necesario mercado del alquiler y, en la firma de los contratos, acaba favoreciendo a los más pudientes.

Aunque lo más absurdo es que el Gobierno vuelva a presentar un decreto que sabe que perderá porque no tiene mayoría para aprobarlo. Y que esté obligado a hacerlo porque Sumar, el socio de Gobierno, lo exige. ¿Gobernar es perder sabiendo que se pierde porque no hay talento para asumir la realidad y llegar a los ineludibles compromisos?

Pero esta semana también hemos visto que los fallos de Sánchez se convierten -como en una enfermedad contagiosa- en errores de Feijóo. El PP convocó elecciones anticipadas en Extremadura y Aragón porque Vox no le votaba los presupuestos, creía que sacaría mayoría absoluta y entonces podría prescindir de Vox. Y ahora se encuentra -en Extremadura se votó hace más de dos meses- que no tiene ni la mayoría soñada ni la presidencia garantizada. Y Guardiola puede ser derrotada el martes en la primera votación.

Era lógico, pero se mantenía en la discreción. El rey emérito podría volver a vivir en España si fijara aquí su domicilio fiscal, lo que implicaría declarar su fortuna y tributar

Pero como Feijoo ha oficializado que solo puede gobernar con Vox, Abascal está en posición de fuerza y puede hacerle todas las perrerías (con perdón del Pacma) para ganar protagonismo. Cuanto más se visualice que Feijóo depende de Abascal, mejor para Vox. Y aunque el PP parezca ignorarlo, la vocación de la extrema derecha -en toda Europa- no es ayudar al centroderecha, sino sustituirlo. Abascal quiere tener en las próximas generales el máximo número de diputados posible. El resto…

Y esta semana ha pasado algo aún más increíble. El Gobierno decidió desclasificar los papeles del 23F y Feijóo respondió que lo que había que “desclasificar” eran los errores y delitos del PSOE. Pero tras la desclasificación proclamó que Juan Carlos debía volver a España porque se había demostrado que combatió el golpe de Estado. ¿No sabe que el emérito no está en Abu Dabi por el 23F? El Gobierno se lavó las manos diciendo que era cosa de la Casa Real -no toda la verdad- y la Zarzuela se vio forzada a decir -algo que le era más cómodo mantener en la discreción- que el emérito podría volver a España si fijaba aquí su domicilio fiscal. O sea, si declaraba su fortuna y tributaba a Hacienda. ¿Es sensato que el líder del centroderecha perjudique la delicada situación de Felipe VI, que ni puede ni debe dar a su padre una amnistía fiscal, pero que, al mismo tiempo, quiere y debe ser un buen hijo? ¿Todo por disparar contra Sánchez una vez más?

El presidente sigue perdiendo votaciones y Feijóo ha cometido dos graves errores. Parece que, aunque rime menos, “tanto falla, falla tanto, Sánchez como Feijóo”. Y que si sigue el duelo a muerte entre los dos el gran beneficiado será el líder de Vox.

Suscríbete para seguir leyendo