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Opinión | Fenómeno viral
Imma Sust

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Periodista

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Mejor perro que algoritmo

En un mundo hiperdigitalizado, lo físico es casi revolucionario. Si ser ‘therian’ es su manera de decir “aquí estoy” sin usar palabras, quizá lo que deberíamos hacer es escuchar

Imagen de una 'therian'.

Imagen de una 'therian'. / Levante-EMV

Nací en los setenta. Soy de la generación X. Crecí sin móviles, sin pantallas táctiles y sin adultos supervisando cada movimiento. Veíamos el porno codificado de Canal+ y sobrevivimos sin tutoriales, sin filtros y sin algoritmos. Nos buscábamos la vida en la calle y también buscábamos quiénes éramos. Últimamente escucho muchas burlas hacia la generación alfa. Que si no saben hablar por teléfono. Que si viven encerrados. Que si no les interesa el sexo. Que si están todo el día conectados a las pantallas. Y ahora todos alarmados por el fenómeno ‘therian’. ¿Nos llevamos las manos en la cabeza porque salen a jugar al parque con máscaras de gato? Si a nosotros nos hubieran puesto una cámara encima en los ochenta, no sé dónde estaríamos ahora. Por suerte no hay constancia digital de todas nuestras locuras adolescentes. Ni en el parque ni fuera de él. ¿Pero qué está pasando? A mí, sinceramente, me parece hasta bonito. No sé qué hacíais en vuestra adolescencia. Os hablo a vosotros, ‘boomerscriticones y generación X. Yo me vestí de Madonna. De 'heavy' con cresta. De 'hippie' que avergonzaba a mi madre porque parecía una sin techo. Y si el Barça ganaba la Liga, llegaba a casa empapada porque lo había celebrado dentro de la fuente de la plaza Catalunya como si fuera un chimpancé. Probé estéticas como quien prueba pieles. Porque eso es la adolescencia: probar identidades hasta que alguna encaja. Si algunos alfa han encontrado en lo animal una forma de expresarse, ¿por qué no? Al menos salen a la calle. Quedan en parques. Se miran. Se mueven. Peor sería que se identificaran con un iPhone 15. Un animal está bien. Es bastante sano, diría yo. Un perro huele, corre, se ensucia, pertenece a una manada. Hay algo profundamente físico en esa elección. Y quizá, en un mundo hiperdigitalizado, lo físico es casi revolucionario. Si ser ‘therian’ es su manera de decir “aquí estoy” sin usar palabras, quizá lo que deberíamos hacer es escuchar. Aunque ladren.

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