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Opinión | Elecciones
Jordi Puntí

Jordi Puntí

Escritor. Autor de 'Confeti' y 'Todo Messi. Ejercicios de estilo'.

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La sombra de Leo Messi

Quizás porque no tienen un ídolo al que agarrarse, de momento todos los candidatos hablan claro, y su elocuencia al valorar éxitos y fracasos y de tratar al elefante (azul) en la habitación puede decidir algunos votos

Messi visita el Camp Nou sin avisar al Barça: "Un lugar que extraño con el alma"

Leo Messi, en la entrevista con SPORT

Leo Messi, en la entrevista con SPORT / JOAN REPRESA

Mi carpeta escolar de la EGB estaba forrada con una pegatina de “Nuclear? No gracias”, cromos de jugadores del Barça y una pegatina que decía “Per un Barça triomfant”. Era el eslogan que en 1978 había utilizado Josep Lluís Núñez para las elecciones a presidente del FC Barcelona. Conseguí ese adhesivo en el mitin que un Núñez pletórico dio en la Penya Barcelonista de Manlleu. ¿Por qué fui? Pues porque después del acto pasaban un documental sobre Johan Cruyff, "el profeta del gol”. Es decir, Núñez apelaba al gran mito de la historia reciente del club para ganar votos. Luego, ya sabemos cómo acabó la relación de Núñez y Cruyff.

Dos décadas más tarde, el cruyffismo apenas aparece en los argumentos de los candidatos a las elecciones del 15 de marzo. Se da por sabido. Ni siquiera el nombre de su gran continuador, Pep Guardiola, sale en las entrevistas, aunque dos hombres que trabajaron con él —Carles Planchart y Albert Puig— acompañan al candidato Víctor Font. De hecho, el referente que ahora mismo todos quisieran a su favor no ha dicho ni probablemente dirá nada. La imagen que se impone es la soledad nocturna de Leo Messi visitando las obras de los Camp Nou, hace unos meses, casi como una metáfora del vacío sentimental que el Barça de Flick está tratando de llenar. Quizás porque no tienen un ídolo al que agarrarse, pues, de momento todos los candidatos hablan claro, sin tapujos, y su elocuencia al valorar éxitos y fracasos y de tratar al elefante (azul) en la habitación —Messi— puede decidir algunos votos. El socio no olvida fácilmente. La principal diferencia es que Laporta puede hablar de lo que ya ha hecho, resaltando aciertos e ignorando errores, mientras que los demás candidatos deben prometer mejoras, a contramano de unos jugadores y resultados que ahora mismo son prometedores.

Hace cinco años, en plena pandemia, en las elecciones más importantes del Barça en el siglo XXI, Messi fue a votar por primera vez. Ahora, el domingo 15 de marzo, el argentino tiene partido con el Inter Miami y seguro que no volverá al Camp Nou para votar. Si lo acaba haciendo por correo, no lo sabremos. Y a quien votaría, tampoco.

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