Opinión | Vivienda

Arquitecto por la ETSAB, profesor de urbanismo de la Universitat Politècnica e investigador del Laboratori d’Urbanisme de Barcelona.
Loft is in the air
Las tiendas intentan resistir, pero los locales vacíos proliferan

Local en Barcelona de una cadena de perfumerías que cierra sus tiendas..JPG / Sergi Saborit
Everywhere I look around (J.P. Young, 1977). Verjas, buzones, visillos, felpudos, timbres, macetas y paragüeros. Portales delatores. En los de la red, la oferta de plantas bajas para vivir ronda el millar. La Barcelona compacta suma unos cien mil edificios. Si el uno por ciento de los bajos está en venta o alquiler como vivienda, la persiana no mentía, es que hay negocio. Las tiendas intentan resistir pero, desde que las grandes superficies y los gigantes digitales convirtieron a El Corte Inglés en comercio de proximidad, los locales vacíos proliferan.
Ricardo Bofill abrió camino a esto del vivir a ras de suelo en la ciudad, reformando con casa y taller una cementera en 1973. Le siguieron Cirici y Bassó con 18 locales en Vapor Llull, 1996. Jordi Garcés afina el Passatge del Sucre en 2012. La idea del espacio diáfano se instala en la jerga inmobiliaria catalana despistando el significado original de la palabra loft, buhardilla. Un olvido facilón porque tirabas un tabique y lo tenías. ‘Ideal parejas. Muchas posibilidades. Oportunidad inversores.’ Clara Solà-Morales y Eduardo Cadaval vuelven en 2016 a la síntesis de vivienda y trabajo en Poblenou con una planta baja de ‘alto standing’. En el fondo replican la fórmula del colmado catalán, antes de que el entresuelo se segregara como un pisito más. Los extranjeros nos maldicen cuando los invitamos al primero segunda y han de subir tres. Tener el negocio en un piso con placa en la jamba queda rancio.
La planta baja expresa un cuerpo a cuerpo entre la casa y la calle y exige consideraciones arquitectónicas que curen, advertía Pere Joan Ravetllat en 2005, del creciente desinterés de nuestra sociedad por lo público y el progresivo abandono de lo colectivo. Magda Mària y Xavier Monteys reivindican el potencial que ofrece combinar vivienda con talleres, comercios o despachos para obtener calles más vivas, bonitas y seguras, donde las vecinas saquen la silla al fresco para ver jugar a los críos y charlar. No, la ordenanza no lo multa. En los patios de manzana, el perímetro interior podría alojar a comunidades de personas mayores que cerrasen de noche y cuidaran del jardín sin preocuparse por si falla el ascensor.
Claro que hay que proteger las tiendas de barrio y velar por las condiciones de habitabilidad: metros, aire, luz, cocina y baño. También luchar las batallas que pueden ganarse. Para infravivienda, la calle. Tres mil barceloneses duermen al raso; 30.000 confían en que les toque una vivienda pública por sorteo. Al resto, la lotería.
Si el comercio estructurante, la farmacia, la panadería, el bar, el bazar y la pelu se blindan en las esquinas, los otros locales pueden ofrecer funciones mixtas en vías que no formen parte del sistema arterial principal. Deberían cumplir condiciones, al menos dos de tres: calle sin coches, altura generosa, patio suficiente. El cristalino se relaja a partir de los seis metros. Cuando la arquitectura libera esa distancia saludable, el cuerpo y la cabeza lo agradecen.
Suscríbete para seguir leyendo
- Absuelto un hombre acusado de 'vaciar' la herencia de más de 250.000 euros de un empresario austríaco
- La CEOE plantará a Yolanda Díaz y no negociará la reforma para dar voz a los trabajadores en los consejos de administración
- Ni Eixample ni Sarrià: el distrito que todos quieren para vivir en Barcelona y que fue independiente hasta 1897
- La nueva revolución alimentaria es volver a la comida de las abuelas: 'Ellas ya practicaban un modelo sostenible
- Una alianza empresarial desarrollará en España el componente que multiplica la potencia de armas y radares
- Audiencias TV ayer: La entrevista de Irene Rosales impulsa a 'De viernes' frente a un nuevo liderazgo de 'El Desafío
- Encuesta GESOP: El 73% de los votantes de ERC son partidarios de apoyar los presupuestos de la Generalitat
- Apicultores profesionales dan las claves para que no te den jarabe por miel: 'La que se pone dura tras un tiempo, la fea, es la de calidad