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Opinión | Conciencia televisiva

Sergi Sol

Sergi Sol

Periodista

Lo obvio del Benidorm Fest y Eurovisión

Cuando el share deja de ser la única medida de lo importante

Tony Grox y Lucycalys, ganadores del Benidorm Fest 2026.

Tony Grox y Lucycalys, ganadores del Benidorm Fest 2026. / RTVE

La final del Benidorm Fest dio, de nuevo, el liderato a TVE en el prime time del sábado. Aunque no con el share de anteriores ediciones. Pese a que, sin duda, ésta fue con mucho la mejor edición en cuanto a realización técnica y producción.

Otra cuestión es si gustaron más o menos las propuestas que llegaron a la fase final de un concurso que tiene sus propios códigos. Sólo había que observar quien era mayoría entre el público de a pie que se lo pasaba en grande ante el escenario o acompañando al trío de presentadores. Los eurofans del Benidorm Fest no son exactamente una fotografía fidedigna de la sociedad. Ante todo son, pues precisamente eso, eurofans. No hubo banderas nacionales, ni expresiones de solidaridad o rechazo.

Lo cierto es que hubo un cambio significativo en esta quinta edición. La decisión de TVE de no participar en el certamen de Eurovisión en el que también participa Israel, a cuenta de la matanza sin fin en Gaza. Apunta que va a tener como colofón el achicamiento de la pequeña Franja de Gaza que no va a dejar de ser, en la práctica, territorio anexionado a Israel. Si antes eran 300 km2 en los que vivían 2,5 millones de palestinos. Ahora se reducirán a 150 y quién sabe si volverán los asentamientos que en su día desmanteló Ariel Sharon.

La barbarie del 7 de Octubre de 2023 liderada por Hamas se ha traducido en el imperio el terror desde aquella fecha. Si los islamistas asesinaron a 1.200 personas indiscriminadamente y secuestraron a más de 250, el poderoso Ejército judío se ha tomado la revancha, eliminando a más de 70.000. Casi como Manresa entera. Sin miramientos. Como esos tres secuestrados que lograron escapar del terror yihadista, buscaron el socorro del Tsahal brazos en alto e izando una bandera blanca para ser abatidos sin escrúpulos por los soldados. El Tsahal no se ha andado con chiquitas.

Ya hay quien asegura que menos espectadores tiene que ver con la ausencia en Eurovisión. Si así fuera ¿hay que condicionar la decisión al share? ¿O lo que está sucediendo en la otra orilla del Mediterráneo es tan atroz que no resiste share alguno? La respuesta es obvia.

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