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Opinión | CORTO Y AL PIE
Gemma Martínez

Gemma Martínez

Directora adjunta de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

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22@: ciudad universitaria y viva en Barcelona

Ambiente estudiantil en las calles del 22@, donde ya operan más de veinte centros universitarios y de másters

Ambiente estudiantil en las calles del 22@, donde ya operan más de veinte centros universitarios y de másters / Jordi Otix

Una tarde cualquiera en el 22@, entre edificios que hasta hace poco albergaban fábricas, se cruzan grupos de estudiantes internacionales, profesionales en formación y startups locales. No es un campus al uso ni una zona de oficinas: es ambas cosas a la vez, y funciona. Esa vitalidad convive con un contexto urbano complejo. El parque de viviendas del barrio es uno de los más heterogéneos y desiguales de la ciudad, con precios elevados, baja densidad residencial, gran proporción de pisos turísticos y escasez de unidades asequibles, lo que genera tensiones y desafíos para la cohesión social.

El dinamismo del 22@ parece improvisado, pero responde a un modelo que ha combinado innovación, educación y vida urbana. La reutilización del patrimonio industrial y la integración de espacios verdes ofrecen, además, un ejemplo de sostenibilidad que no todas las ciudades logran combinar con dinamismo académico y profesional. 

El distrito tecnológico, sin embargo, se enfrenta a retos relevantes. La concentración de centros educativos ejerce presión sobre los servicios urbanos, lo que recuerda que incluso los modelos más exitosos requieren atención al tejido social. Algunos vecinos lamentan que las calles se vacían al atardecer y reclaman viviendas asequibles. 

Lejos de ser un contrasentido, estas tensiones no disminuyen el valor del 22@. La convivencia de empresas, estudiantes y universidades demuestra que se puede aprender, enseñar y trabajar al mismo tiempo, mientras se construye la ciudad sin perder su pulso ni su identidad. Ello debe ir acompañado de políticas que fomenten la cohesión social, la vivienda asequible y la planificación urbana inclusiva. Iniciativas como el rescate de terrenos vacíos para edificar 700 pisos protegidos muestran que es posible conjugar crecimiento urbano con equidad. 

¿Será capaz Barcelona de consolidar el 22@ como un espacio en el que la innovación trascienda el ámbito universitario y se integre plenamente en la vida cotidiana de la ciudad?

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