Opinión | Una convivencia imposible
Cisjordania languidece ante Judea y Samaria

Tres palestinos en Hebrón.
Hebrón es la mayor ciudad de Cisjordania. Son cerca de 300.000 palestinos más un reducido grupo de colonos judíos. La proporción es de trescientos a uno. Pero si es por la osadía de unos y otros diríase que la proporción es la inversa. Los colonos, desde sus altivos barrios, se comportan como si contaran con una especie de mayoría demográfica. Son los árabes los que se protegen de la minoría judía que no duda en acosar a los vecinos de los barrios musulmanes colindantes.
El mercadillo de una de las arterias principales de la ciudad, árabe y musulmán por sus cuatro costados, está protegido a lo largo y ancho por una gruesa red a cinco metros de pie de calle. No es para protegerse del tórrido sol de Tierra Santa. Es para evitar el lanzamiento de objetos de los pisos superiores, donde viven familias judías que obviamente nunca pisan ese mercado ni ninguna de sus calles.
Se suele decir -y se decía con razón- que los árabes querían echar a los judíos al mar. La fanfarronería de los líderes árabes ha sido una maldición para los palestinos. Desde hace más de medio siglo la desproporción de fuerzas es tal que afirmarlo es una payasada propia de necios insensatos. Sólo hay una fuerza creciente e incontestable en Tierra Santa y son las Fuerzas de Defensa Israelís. Y los colonos armados hasta los dientes. Sin contar con su hoy desatado aliado incondicional que tiene en Trump la sublimación de la fuerza bruta. La simbiosis y la complicidad es tal que devienen el reflejo de una alianza que no deja margen alguno a una salida razonable.
Para nada es casual que una parte sustancial de esos colonos judíos que llegaron y siguen llegando en oleadas a Hebrón o al conjunto de Cisjordania son estadounidenses. Cerca del 15 por ciento. Los mueve una profesión de fe bíblica que no acepta debate ni dudas. Sólo tienen un mandamiento. Hebrón-Cisjordania es nuestra y al resto -usurpadores- hay que echarlos de una Tierra que sólo pertenece al pueblo escogido. La lucha de los palestinos es hoy para sobrevivir. La de los judíos para expandirse.
Cisjordania languidece ante Judea y Samaria. Cierto que la motivación de todos los colonos no es la misma. También los hay que se asientan en Cisjordania por razones económicas. Pero claro está que no es exactamente lo mismo ocupar una árida colina cercana a una aldea cisjordana que decidir instalarse en el centro neurálgico de Hebrón, rodeando -inverosímil actitud pero cierta- a una comunidad hostil de centenares de miles. El grado de determinación e incluso, a priori, temeridad no se entiende sin el fanatismo de las gentes que toman ese camino. Los colonos que acechan las aldeas palestinas lidian con la conquista del territorio. Los de Hebrón, también. Sólo que en franca minoría. Claro que esa cuestión tiene una relativa importancia cuando vives parapetado por los fortines del Ejército.
La menguante Cisjordania rural tiende a desaparecer por el empuje fanático de los colonos. Sus habitantes resisten hasta que no pueden más para acabar hacinándose en las grandes urges cisjordanas como Hebrón. Pero cabe preguntarse qué esas urbes que no dejan de crecer y empobrecerse, como las van a borrar del mapa. ¿Cuál es el plan de Trump el Pacificador y Netanyahu? ¿Cómo cambias esa demografía y a donde los expulsas si es que finalmente ese es tu propósito?
Hebrón proyecta un horizonte trágico. Para sus 300.000 habitantes sin salida alguna. Pero en el fondo también para esos colonos que entregan su vida a destrozar la del prójimo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Miguel Ángel, jubilado de 78 años: 'Comparto piso desde hace seis años porque cobro 650 euros al mes
- Solo uno de cada tres séniors ve prioritario dejar en herencia la casa a los hijos: 'Quieren disfrutar del patrimonio en vida
- Francesco Tonucci, pedagogo: 'La escuela está ocupando todo el tiempo de los niños, hay demasiadas horas de colegio
- Barcelona inicia las obras de su primera rampa mecánica que estrenará en verano de 2027
- Audiencias TV ayer | ‘Una nueva vida’ consigue liderar en una noche marcada por los especiales electorales de Aragón
- Trabajar 40 años y no llegar: la mitad de los futuros jubilados tendrá dificultades para mantener su nivel de vida
- Premios Gaudí 2026, en directo: a qué hora es la gala y última hora de los nominados
- La AEMET advierte de la llegada de la borrasca Nils, que dejará lluvias, fuertes vientos y temporal marítimo
