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Opinión | Gárgolas
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Los magos y los trenes

Hay una nueva empresa que operará los servicios de Rodalies y Regionales y que nace rodeada de grandes expectativas, mientras el descenso de los usuarios y las comparaciones con Madrid son escandalosos

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Así están las obras del acceso ferroviario de Rodalies al aeropuerto de Barcelona-El Prat / MINISTERIO DE TRANSPORTES Y MOVILIDAD SOSTENIBLE

Unos amigos tienen la tradición de escribir una carta dirigida a los hijos y firmada por los Tres Reyes Magos. Lo hacen desde que los niños eran pequeños y siguen haciéndolo ahora que esos niños ya han crecido e incluso ya han tenido hijos. La carta anual, cómo no, ha ido cambiando de registro. En los primeros tiempos, servía para enaltecer los avances cotidianos y las pequeñas o grandes metas conseguidas en un año y, al mismo tiempo, funcionaba como un aviso para navegantes con el propósito de reprender alguna actitud más o menos reprobable, desde comerse las uñas a estar más atentos en clase. Una misiva real, me dicen los amigos, hacía su efecto, por supuesto, porque sus majestades tenían un aura inquebrantable, una autoridad moral que impresionaba. Los reyes lo ven todo y también veían situaciones delicadas, en plena adolescencia: la carta, entonces, servía para indicar a los hijos que los padres estaban allí y se daban cuenta de las cosas que ocurrían.

Han pasado los años y las cartas todavía se leen cada 6 de enero en voz alta. Alegrías, obstáculos, consejos y ánimos diversos. Mis amigos me dejan ver como curiosidad una carta de este año. Siempre han tenido un deje de ironía (sobre todo cuando los hijos ya supieron quién las escribía), pero esta vez se han superado. Atentos a las circunstancias laborales de uno de los chicos, que se desplaza a menudo a Barcelona, le dicen esto: "Sabemos que el tren no va demasiado bien, este año lo tenemos en la lista para arreglarlo, aunque esta quizá sea la tarea más difícil de todas". Después, dada la bondad de los magos y su escasa tendencia a la impetuosidad, añaden: "Muchas veces, en la vida, conviene paciencia: coraje, pero también paciencia". Los amigos me comentan que el hijo escuchó las palabras “reales” con una punta de socarronería y que dijo: “Sí, sí...”.

Quizás los Reyes Magos no estén al día de las últimas novedades sobre el transporte ferroviario en Catalunya. Puede que no sepan (o tal vez sí, ya que se supone que lo saben todo) que hay una nueva empresa que operará los servicios de Rodalies y Regionales y que nace rodeada de grandes expectativas y anuncios de inversiones, mientras el descenso de los usuarios y las comparaciones con Madrid son escandalosos, mientras que todo el mundo se espabila como puede en esta aventura diaria por llegar al trabajo temprano y por volver pronto a casa, una odisea que acaba afectando a la vida cotidiana y a la salud de los trabajadores. También en el AVE, que pasa por ser un servicio modélico y que tiene tantas deficiencias como los demás. Una chica, maestra, me escribe y me comenta "la escasez de plazas y los retrasos constantes" y, sobre todo, "el desgaste emocional al que estamos sometidos, el estrés y la angustia permanente por no cumplir con tus obligaciones pese a poner todo lo que está en tu mano". Es perder un tiempo valioso, es desesperarse ante lo que parece inevitable, es una cuestión de supervivencia. Los trenes eléctricos de juguete se han convertido en un espectro infantil, una pesadilla adulta que ninguna magia puede ahuyentar.

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