Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Desperfectos
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Catedrales de Occidente y desdén trumpista

Con el presidente de EEUU parece improbable reconstituir el torso trasatlántico y la Unión Europea está en una fase átona, sin sentido de reforma

La UE frente a Trump: ¿sirve para algo la estrategia del apaciguamiento de la UE con el presidente de EEUU?

Donald Trump

Donald Trump / Europa Press/Contacto/PRESIDENT OF UKRAINE

El segundo mandato de Donald Trump está alimentando un nuevo antiamericanismo, también populista. Extinguida la diplomacia de los grandes secretarios de Estado que entendían Europa, ahora han chocado el desdén abusivo de Trump hacia Europa y la irresolución del sistema institucional europeo. Estados Unidos y Europa son el torso trasatlántico de Occidente: erosionar esta evidencia histórica es peligroso cuando China va creando una gran flota de guerra y sigue amenazando a Taiwán.

Después del posmodernismo y la posverdad sonará a antigualla recordar el destino de la catedral de Chartres en 1944. En agosto de 1944, el ejército americano estaba a las puertas de la ciudad de Chartres. Los servicios de inteligencia advirtieron de la posibilidad de que tiradores del ejército alemán estuvieran apostados en el campanario de la catedral. Se preparó fuego de artillería. Un coronel norteamericano, Wellborn Griffith, logró sortear las posiciones alemanas y pudo entrar en la catedral. Vio que no había tiradores alemanes y fue cancelada la intervención de la artillería. La catedral de Chartres, uno de los puntales de la Europa medieval, sigue ahí. A los pocos días, Griffith, un tejano de Westpoint, cayó bajo fuego alemán, a poco más de tres kilómetros de Chartres.

La pinza entre los aliados y la Unión Soviética acabó con Hitler. Luego Stalin se adueñó de media Europa y durante la guerra fría Estados Unidos estuvo en la defensa de Europa. Se dirá que por conveniencia o por interés, pero estuvo. La OTAN fue uno de los instrumentos clave para desalentar el expansionismo soviético.

Ahora tenemos la incontinencia de Trump y una Unión Europea cuyos mecanismos de toma de decisión son manifiestamente inconcretos. Incluso los analistas más templados se muestran reticentes sobre el futuro de la OTAN y la pervivencia de Occidente, pero desde siempre el vínculo trasatlántico ha sido permanente, de los primeros peregrinos a las llegadas de inmigrantes a Ellis Island, en las acerías de Pittsburg y en las mejores universidades.

Pongamos el caso de la potencia creativa de Hollywood: desde que la invención del cine impactó el mundo. A primera hora, el talento europeo estuvo allí, como narración, música, mito y enigma. Directores, guionistas, actores y actrices de Europa también dieron forma al sueño norteamericano.

Ya con doce meses de la segunda presidencia de Trump, las tensiones son constantes y generan desencuentros no solo entre Washington –o Mar-a-Lago- y Europa: también en el seno de la Unión Europea. Putin se aprovecha de esas disensiones.

Con Trump parece improbable reconstituir el torso trasatlántico y la Unión Europea está en una fase átona, sin sentido de reforma, como ocurre con el plan Draghi. Es una oportunidad para los enemigos de Occidente. ¿Cuál es el liderazgo europeo? Por si alguien quiere alzar la vista, ahí está la catedral de Chartres, como un ejemplo de perdurabilidad de las cosas concebidas con grandeza y voluntad de ser.

Suscríbete para seguir leyendo