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Opinión | Balance
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El desastre político de 2025

Los socialistas se hunden y los populares no acaban de convencer. Menudo panorama de final de año

¿A dónde fueron a parar los votos del PSOE en Extremadura? Las elecciones, en 5 gráficos

El físico Albert Einstein, padre de la teorí­a de la relatividad.

El físico Albert Einstein, padre de la teorí­a de la relatividad.

Llegados a los últimos días de 2025 hay algo que obliga a echar la vista atrás. Será la fuerza que ejerce el pasado aunque sea tan próximo. Las sensaciones no son buenas. Más bien, nefastas. Para qué nos vamos a engañar. Sobre todo en la política. Las cosas han salido mal en todos los patios. Me refiero a los que pretenden impulsar un estatus centrado y de Estado. En concreto, los dos partidos que han gobernado en estos últimos 40 años.

La izquierda socialista se desmorona. Los analistas de su cuerda todavía no lo ven o, si lo ven, disimulan. Ya ocurrió en 1993 con los escándalos del PSOE entre Filesas y los GAL. Muchos defendían lo indefendible, y que ahora lo reconocen, situación que llevó al socialismo a reinventarse con la fortuna de un curioso presidente como fue Rodríguez Zapatero, ahora también denostado. Se precisó de una gestora y años de barbecho para recuperarse.

Muchos líderes regionales del PSOE, los séniors y los juniors, lo perciben con claridad y ya comienzan a intentar gestionar la debacle que se les viene encima y que será negativo para España. Que uno de los dos partidos entre en crisis es malo para la estabilidad del Estado.

Pero la derecha centrada del PP también muestra síntomas de debilidad. Extremadura fue un ejemplo. Lo que se diseñó para convertirse en una mayoría absoluta con libertad para gobernar, se resolvió con la victoria pírrica y el descenso de la oposición socialista, que les hace más mal que bien.

Los socialistas se hunden y los populares no acaban de convencer. Menudo panorama de final de 2025. Puro desastre. La lógica dice que un problema es para resolverlo y no para llorar sobre él, y las recurrentes citas nos conducen a Albert Einstein con aquello de que “ningún problema puede resolverse desde el mismo nivel de conciencia que lo creó”. La cuestión aquí es doble. ¿Algún líder político, algún empresario, algún periodista, algún sindicalista sabe desde qué nivel de conciencia se creó la situación actual? ¿Alguien recuerda cómo comenzó este desastre?

Los populares dirán que la génesis de todo fue “el sanchismo”. Los socialistas que fue Rajoy, quien convirtió el Estado en “un lío”, lenguaje rajoniano, y quien perdió una moción de censura. Y los dos tendrán razón. Podríamos seguir citando al superdotado Einstein cuando decía que “hablar de crisis es promoverla; callar en la crisis es exaltar el conformismo”. Sin saberlo, el científico resumió el momento político de este 2025. Así que cómo se resuelve esto.

La inteligencia política de la Transición está mal vista. Algunos hasta consideran que no existió. Solo hay que profundizar un poco o leerse, por ejemplo, 'Anatomía de un instante', de Javier Cercas, o ver la serie que ha producido Movistar inspirada en el libro, para descubrir de qué iba todo aquello.

Sigo con Einstein: “El principal inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones”. Ese es el tuétano de la cuestión. La pereza intelectual de Sánchez y Feijóo para salir de la que estamos. Y es cierto que el primer responsable es Sánchez, pero un poco de “por favor” le vendría bien a Feijóo. Veremos 2026.

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