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Opinión | En clave europea

Bulgaria entra en el euro sin Gobierno

La ultraderecha congrega a miles de personas en Bulgaria contra la adopción del euro

La ultraderecha congrega a miles de personas en Bulgaria contra la adopción del euro / BORISLAV TROSHEV | EFE

Bulgaria, el país más pobre de la Unión Europea (UE) y sumido en una profunda crisis política, se integrará en la zona euro el próximo 1 de enero. Las masivas protestas contra la corrupción y el proyecto de presupuestos para 2026 condujeron a la dimisión del Gobierno el 11 de diciembre y el país se encamina hacia las octavas elecciones anticipadas desde 2021. El Gobierno, liderado por la filial búlgara GERB del Partido Popular Europeo (PPE), ha durado menos de 11 meses.

La subida de precios de los productos básicos que suele acompañar la introducción del euro puede agravar el descontento y la inestabilidad. El 71% de los búlgaros teme que se produzca esa fuerte subida artificial de precios, según el sondeo de Alpha Research encargado por el Ministerio de Finanzas. Pese a que el apoyo al euro ha subido entre la población y llega al 49,2%, aún un 45,8% de los búlgaros se declara opuesto, indica el sondeo.

A pesar de la crisis política, la integración de Bulgaria en el euro seguirá según lo previsto, porque las medidas necesarias ya fueron adoptadas y están en vigor, señala la Comisión Europea, aunque persista un nivel muy alto corrupción. Las agencias de calificación de deuda, como Fitch, también estiman que la crisis política no alterará el plan de integración en el euro. La prevista prórroga del presupuesto actual para 2026 y el inicio de las negociaciones por el presidente búlgaro, Rumen Radev, para nombrar un Gobierno transitorio hasta las nuevas elecciones anticipadas asegurarán la continuidad del funcionamiento de la Administración y el Estado.

Frenazo del crecimiento económico

No obstante, Fitch destacó en una nota del pasado 17 de diciembre que la crisis política retrasará la adopción de reformas, debilitará el crecimiento y aumentará el déficit público. Fitch estima que el crecimiento económico se frenará del 3,3% de 2025 al 2,7% en 2026 y 2027, mientras que el déficit público crecerá del 3% del producto interior bruto (PIB) en 2025 al 3,2% en 2026 y al 4,3% en 2027. El PIB per cápita de Bulgaria equivale al 66% de la media de la UE, indica Eurostat.

Pese a todo, Fitch decidió mantener la calificación de la deuda pública búlgara en el BBB+, la categoría a la que la había ascendido el pasado julio tras la aprobación definitiva de su integración en el euro, porque Bulgaria tiene un nivel de deuda pública muy bajo -28,5% del PIB, según la Comisión Europea- y muy por debajo de la media de la eurozona del 88,2% en el segundo trimestre de 2025, según Eurostat.

Las masivas protestas, con manifestaciones de 100.000 personas en un país de 6,4 millones de habitantes, comenzaron el 26 de noviembre, después de que el primer ministro, el conservador Rosen Zhelyazkov, anunciara una subida de impuestos y cotizaciones individuales a la seguridad social en el presupuesto para 2026. Además del rechazo al proyecto de presupuestos, los manifestantes expresaron su hartazgo por el "intolerable" nivel de corrupción generalizada y el grave deterioro del sistema sanitario.

El líder del partido gobernante GERB y tres veces primer ministro, Boyko Borissov, fue especial blanco de las críticas de los manifestantes, que le responsabilizan de haber convertido el país en un estado mafioso. Los manifestantes también mostraron un rechazo frontal contra el oligarca Delyan Peevski, líder del partido Movimiento por los Derechos y Libertades (DPS) y sostén clave del Gobierno. Peevski está sancionado por Estados Unidos y el Reino Unido por corrupción, soborno y malversación, pero no por la UE.

La laxitud de la Comisión Europea ante la rampante corrupción en Bulgaria es una de causas de la actual crisis política. La institución se ha mostrado pasiva porque Bulgaria ha estado dirigido casi la totalidad de los últimos 17 años por el Partido Popular Europeo (la misma familia política que domina el Ejecutivo comunitario) y Borissov y su partido votaban obedientemente en línea con la Comisión Europea. Bulgaria es el segundo país más corrupto de la UE con una puntuación de 43 sobre 100, solo superado por Hungría, según el índice de Transparency International.

El despido el 22 de diciembre por el principal canal de televisión búlgaro bTV de la periodista crítica Maria Tsantsarova, Premio a Mejor Periodista del Año 2020, ha desatado nuevas protestas y las denuncias de la Asociación Europea de Periodistas y de las organizaciones cívicas por amordazar la prensa. Bulgaria se convirtió en 2025 en el país de la UE con peor Índice de Libertad de Prensa, destaca Reporteros Sin Fronteras.

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