Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | ASUNTOS PROPIOS
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Rutger Bregman, fundador de la Escuela de la Ambición Moral: "Soy el Robin Hood de los talentos"

Este neerlandés 'roba' mentes brillantes a grandes compañías para ponerlos a trabajar en favor del mundo. 'Ambición moral' es su manifiesto

António Damásio "La conciencia está en todas partes del cuerpo"

¿Por qué calan en el cerebro las ideas reaccionarias?

Rutger Bregman

Rutger Bregman / Frank Ruiter

Más de la mitad de las mentes más brillantes del globo acaban trabajando en finanzas, asesorías y corporaciones sin alma. Y el historiador Rutger Bregman (Renesse, Países Bajos, 1988) se preguntó un día: "¿Y si pusieran su talento al servicio de cambiar (a mejor) el mundo?". Abandonó su mullida condición de escritor de éxito y fundó la Escuela de Ambición Moral, un movimiento que 'secuestra' talento y lo pone a trabajar en el lado bueno de la historia. El libro 'Ambición moral' (Península) es su manifiesto.

Se le conoce por haber cantado las cuarenta a los ricos en Davos, en 2019.

Todos hablaban sobre su filantropía y yo subí al estado y dije: "Hay que hablar del elefante en la sala, la evasión de impuestos, que es lo que todos hacéis". Era como estar en una reunión de bomberos y no poder hablar del agua. No me volvieron a invitar. Quizá fui demasiado directo.

Quizá sí.

Algunos periodistas dijeron: "Es que su padre es un pastor protestante". Y yo pensé: "¡Pues deberían conocer a mi madre!". Ella no puede soportar las injusticias.

Usted no puede soportar el despilfarro de talento.

Las cosas no van en la buena dirección -la democracia está bajo amenaza, hay pobreza global, crisis climática, maltrato animal-, y hay una enormidad de mentes brillantes, con títulos de universidades prestigiosas, atascadas en cubículos, muriéndose en vida, que no hacen que el mundo sea un lugar mejor.

"Pagamos a personas para que dejen sus trabajos de mierda y hagan cosas más urgentes"

"Únete a una secta", propone. ¿Una secta?

La antropóloga Margaret Mead decía: "Nunca dudes de que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo". La resistencia en Dinamarca fue una conspiración de la decencia que salvó la vida del 99% de judíos. Necesitamos grupos de gente que digan: "Hasta aquí hemos llegado, no vamos a lloriquear ni un minuto más, nos dedicaremos a hacer un mundo mejor".

¿Para eso ha fundado la Escuela de Ambición Moral?

Intentamos extender el virus. Ya tenemos 20.000 miembros de más de 130 países. Trabajamos en el pensamiento empresarial sin ánimo de lucro de alto impacto. Pagamos a personas para que dejen sus trabajos de mierda y hagan cosas más urgentes. Me gusta pensar que soy el Robin Hood de los talentos. Los 'robamos' a las grandes corporaciones para que utilicen su tiempo en marcar la diferencia. Seguimos el modelo Gandalf-Frodo.

"Nuestra empresa sigue el modelo Gandalf-Frodo"

¿El modelo Gandalf-Frodo?

Gandalf no le dice a Frodo: "¿Cuál es tu pasión?". Le dice: "Hay una gran misión ahí afuera, tienes que salvar a todos los hobbits, enanos y elfos, y tirar el anillo". Trabajamos con magos que investigan los mayores desafíos como especie, y los que permanecen en el silencio también. Empezamos por el aspecto más ignorado del cambio climático: las industrias láctea y cárnica, responsables del 20% de las emisiones. Hemos enviado a 12 trabajadores a Bruselas para generar coaliciones.

¿Tienen eslogan?

"Hagamos que los futuros historiadores estén orgullosos".

No hay tanto héroe suelto.

Hay muchas maneras de ser héroe. Horas antes de que Martin Luther King pronunciara su célebre "yo tengo un sueño", su micrófono fue saboteado, y el tipo que lo arregló fue tan importante como él. Todos los movimientos precisan de todo tipo de talentos. Necesitamos empollones radicales que se sumerjan en documentos y ayuden a señalar retos para poder reformular leyes.

"Una locomotora moral debe tener la ambición del fundador de una startup, el idealismo de un activista, el rigor de un científico y la humildad de un monje"

¿Qué define a una locomotora moral?

Debe tener la ambición del fundador de una startup, el idealismo de un activista, el rigor de un científico y la humildad de un monje. ¿Un ejemplo? En 1787, hubo 12 fundadores de la Sociedad para la Abolición de la Trata de Esclavos, pero solo uno, Thomas Clarkson, recorrió miles de kilómetros por Gran Bretaña recopilando pruebas, se mantuvo hasta el final. Su humildad le protegió de los delirios de grandeza.

Dice que no hay por qué creer en una idea para actuar.

De niño me obsesioné con una pregunta: "¿Qué hace posible a un héroe de la resistencia? ¿Dónde encuentra el valor?". Se creyó que dependía de la personalidad altruista, pero se ha descubierto que no tiene nada que ver con la psicología, sino con la sociología: la resistencia y la ambición moral se pueden contagiar. Cuando alguien pedía a un vecino si podía refugiar a un judío en casa, el 96% respondía que sí. Significa que podemos prender la chispa de una revolución moral.

"La resistencia y la ambición moral se pueden contagiar"

¿Tiene alguna utopía de futuro?

Tras la caída del muro de Berlín, la elite dijo que si nos enriquecíamos más, todo iría a mejor. Y ha sido una ilusión. Por eso Ambición moral es una patada en el culo a los millones de personas perezosas, entre las que me incluyo. Yo tuve que cambiar mi vida: era escritor y ahora soy empresario.

¿Ningún deseo más personal?

El resto del mundo mira a Europa como algo pequeño y débil, que depende de importaciones chinas y de seguridad militar americana, y tienen razón. La socialdemocracia europea es la nueva resistencia. Europa tiene que putodespetarse, o nos van a comer vivos. O sea, que no es un deseo. Es una alarma.

Suscríbete para seguir leyendo