Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | CORTO Y AL PIE
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Andic ya no está, pero Mango late fuerte

El retrato de Isak Andic, fundador de Mango, a la entrada de la tienda de la marca en paseo de Gràcia.

El retrato de Isak Andic, fundador de Mango, a la entrada de la tienda de la marca en paseo de Gràcia. / JORDI COTRINA

Un año sin Isak Andic y Mango sigue cumpliendo lo que él siempre quiso: ser una empresa profesionalizada, estable y en crecimiento. Esa solidez no es casual: el primer semestre del año fue el mejor de su historia, con crecimiento a doble dígito y un desempeño que supera al mercado, acercando a la compañía fundada por Andic al objetivo de los 4.000 millones de euros en ventas en 2026. La ampliación de la red de tiendas, la expansión internacional y los avances en el canal online no solo reflejan ambición, sino también una estrategia consciente de adaptación a los tiempos.

Todo ello demuestra una madurez institucional que no depende de un único nombre. La gestión diaria, en manos de profesionales externos y socios minoritarios -como el presidente y consejero delegado, Toni Ruiz-, evidencia que la compañía ha sabido separar liderazgo personal de estructura corporativa. A la vez, la presencia de los tres hijos de Andic como accionistas y miembros de un consejo de administración reforzado con vocales independientes asegura continuidad y control estratégico.

El aniversario convive con un recordatorio inevitable: la investigación sobre la muerte de Andic sigue abierta. Sin embargo, este hecho no empaña la trayectoria de la empresa; al contrario, pone en evidencia su capacidad para sostenerse y avanzar en medio de la incertidumbre.

Los desafíos más graves a los que se enfrenta Mango son, de hecho, otros. La competencia internacional, la digitalización acelerada, la IA y los cambios en los hábitos de consumo presionan a la empresa. A ello se suman las tensiones internas típicas de cualquier compañía familiar, donde la gobernanza y el consenso deben cuidarse. En este contexto, la reputación heredada no basta; se requiere estrategia y liderazgo constante, algo que Mango parece entender y aplicar con mesura.

Es ahí donde puede residir la verdadera fortaleza de la empresa: integrar la incertidumbre en su funcionamiento, avanzar en el plan estratégico y mantener el rumbo sin depender de biografías perfectas. En medio del ruido, Mango progresa y late. Qué mejor forma de asegurar que el legado de Andic sigue vivo. 

Suscríbete para seguir leyendo