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Opinión | ASUNTOS PROPIOS
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Mariana Dimópulos, 'rescatadora' de filósofas: "'Piensa menos en quién eres y más en qué hay que hacer', nos diría Arendt"

La escritora argentina reúne a 'siete magníficas' del pensamiento contemporáneo -no siempre explicadas en las aulas- en 'El siglo de Hannah Arendt'

Hannah Arendt y Gaza hoy: la persistente banalidad del mal

Judith Butler: "Expresar ideas se empieza a considerar terrorismo doméstico"

Mariana Dimópulos

Mariana Dimópulos / CATALINA BARTOLOMÉ

Hace ahora 50 años que murió Hannah Arendt, la filósofa alemana que escapó de Hitler, cubrió el juicio a Eichmann y reflexionó sobre el totalitarismo, la naturaleza del poder y la responsabilidad moral. En la escuadra de mujeres –no lo suficientemente celebradas–que transformaron para siempre el pensamiento contemporáneo figuran Rosa Luxemburgo, Simone Weil, Simone de Beauvoir, Iris Murdoch, Ágnes Heller y Judith Butler. La escritora Mariana Dimópulos (Buenos Aires, 1973) reúne sus voces en 'El siglo de Hannah Arendt' (Paidós).

¿Había en usted vocación de rescatadora?

¡Por supuesto! Pero no vengo de la militancia feminista, sino de la filosofía pura y dura, y eso me ha permitido construir un canon cuyo objeto no es la mujer en la filosofía.

¿Qué virtudes las hermanan?

Fueron las primeras que vieron el problema del sujeto político en toda su dimensión. Y no es ninguna casualidad: en el siglo XX, las mujeres adquirieron progresivamente derechos políticos y acceso al saber técnico de la filosofía.

"Todas las filósofas se hicieron la misma pregunta: "¿Quién tiene derecho a participar de la vida política?'"

Eran todas muy diferentes.

Leyeron a los mismos autores, dialogaron entre sí y todas se hicieron la misma pregunta: "¿Quién tiene derecho a participar de la vida política en una sociedad?".

Sentadas alrededor de una mesa, ¿de qué hablarían hoy?

Luxemburgo echaría de menos la idea de revolución. Weil, Beauvoir y Butler estarían de acuerdo en que no vemos a los otros. Murdoch, Heller y Arendt debatirían sobre qué es el individuo, quién tiene derecho a decir algo, qué es moral.

"Hannah Arendt pediría a quienes, con razón, denuncian la matanza en Gaza que respondieran a la pregunta: "¿Crees que el Estado de Israel debe existir?'"

¿Y de la actualidad? Arendt se comprometió con la causa sionista. ¿Qué diría sobre Gaza?

Arendt pediría a quienes –con razón– denuncian la matanza en Gaza que respondieran a la pregunta: "¿Crees que el Estado de Israel debe existir?". Ella aseguró que los judíos en diáspora no sabían qué era la libertad política. Para ella, libertad política significa tener un Estado que dé derechos y exija responsabilidades, incluso de una guerra.

Figura singular Arendt.

Es una de las únicas que se tomó en serio la crítica de la tradición del Estado moderno. Intentó salir del concepto de 'soberanía', que organiza toda la tradición del pensamiento político europeo. Redescubrió la idea de la esfera pública. Dijo que un sujeto político es aquel que usa la palabra.

"En una mesa familiar también podemos ser sujetos políticos"

Aterrícelo un poco, si es tan amable.

Para ella, votar es un derecho formal, pero lo verdaderamente político es actuar en una esfera pública. Y cuando habla de 'actuar', habla de coraje. El coraje es defender una posición con argumentos y aguantar el embate de los que no opinan lo mismo. También en una mesa familiar podemos ser sujetos políticos.

No dé ideas, que estamos a punto de encadenar mesas familiares.

En todo lugar donde tenemos un poco de vértigo de decir lo que pensamos somos sujetos políticos. El 'hater' que ataca de forma anónima en las redes carece de coraje.

¿Utilizarían redes?

No las negarían porque generan una esfera pública, pero ninguna las utilizaría mucho.

"Me iría a cenar con Iris Murdoch. Era encantadora. Cultivaba el poliamor sin parar"

¿Con cuál de ellas se iría a tomar algo?

Con Iris Murdoch, sin duda. Era encantadora. Todos querían estar con ella. Cultivaba el poliamor sin parar. Pero, como soy muy curiosa, también quedaría con Simone Weil. Su mezcla de cristianismo y autodestrucción la hacían muy extraña.

Rosalía incluye en 'Lux' una frase suya de 'La gravedad y la gracia': "El amor no es consuelo, es luz".

No me extraña. Dicen que tenía una especie de aura conmovedora. Fue muy solitaria y murió, virgen, a los 34 años.

"Simone Weil gue muy solitaria y murió, virgen, a los 34 años"

¿Se sintieron reconocidas por sus iguales masculinos?

La respuesta es polémica. Accedieron a un nivel de reconocimiento porque no introdujeron la pregunta sobre ser mujer dentro de la filosofía. Dejaron ese sombrero en la puerta. La primera, Arendt. Todos los yoes de las novelas de Murdoch son hombres. La misma Butler dice que es no binaria.

Pues Sartre eclipsó a Beauvoir, por ejemplo.

Beavoir empezó a leer a Hegel antes que Sartre, y lo entendió mejor. Tapar su figura fue algo ideológico.

"Ellas hablan del pensamiento como un deseo. Y eso es una alegría física también"

Excepto Weil, eran más partidarias del gozo que de la sombra.

Afirmaron el cuerpo y la libertad para desplegarse en sus posibilidades intelectuales y físicas. Hablan de la idea del pensamiento como un deseo, y en ello hay alegría física. En todas también estuvo presente el riesgo de vivir. Atravesaron revoluciones, guerras, exilios, cambios de lengua, miedo a la muerte. Tuvieron coraje.

¿Qué consejo nos darían para el 26?

Seguro que dirían: "Piensa menos en quién eres y más en lo que hay que hacer".

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