Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Independentismo
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Ante la vuelta de Puigdemont

¿De verdad Junts quiere mantener al expresident al frente de un partido que ha dirigido desde hace más de cinco años en el extranjero?

El president de Junts, Carles Puigdemont, el 27 d’octubre durant una compareixença a Perpinyà. | DAVID BORRAT / EFE

El president de Junts, Carles Puigdemont, el 27 d’octubre durant una compareixença a Perpinyà. | DAVID BORRAT / EFE

La vuelta de Carles Puigdemont está cada vez más cerca. No está clara cómo será y las suposiciones están abiertas. Existen muchas incógnitas en todo. Será a principios de año, a mediados, en loor de multitudes o escondido para, de pronto, convocar una rueda de prensa. Poco importa, ni es fundamental saber el espacio que ocupará en las portadas de los diarios. Lo cierto es que, tras su vuelta a España, ¿qué tiene previsto hacer? ¿Qué debería hacer, una vez ya instalado en Catalunya?

Mala cosa trabajar basándose en especulaciones, pero con Puigdemont puede ocurrir todo lo contrario a lo que se espera. Es la habilidad periodística que él conserva. Cuando se utiliza en política acostumbra a tener riesgos. Sus decisiones podrán ser espectaculares, pero poco rentables. Fueron muchos los que comenzaron a tener dudas del personaje aquel 8 de agosto del pasado año.

Es interesante elucubrar qué puede ocurrir el día que vuelva. Para los que sufrieron el 'procés' como un dolor de estómago o una hernia, ya saben que de entrada no van a entender nada. Cómo un político que situó al país en un estado de peligro tan extremo ha podido salvarse de la cárcel, sobre todo ante las situaciones de los otros presos, llámense Oriol Junqueras, Jordi Turull o Josep Rull. Su golpe a la legalidad fue tan clamoroso que alguna pena debería caerle.

Les debo confesar que desde siempre pensé que nadie debería haber acabado en la cárcel, sí haber sido inhabilitados de la política de por vida. Pero allá el que suscribe este artículo con sus cábalas personales. Ya teoricé sobre la cuestión. Ahora el tema recae entre sus militantes y simpatizantes. Y no es fácil. El tiempo resitúa cualquier cuestión, aunque de entrada parezca sencilla.

¿De verdad Junts quiere mantener a Puigdemont al frente de un partido que ha dirigido desde hace más de cinco años en el extranjero? ¿Alguien piensa que el grado de compromiso con la independencia y con su formación es la misma? Intuyo que no. Es más, los que ya salieron de la órbita 'juntaire' consideran que su imagen es contraproducente y los que todavía se mantienen cerca también opinan, cada vez de una forma más pública, que mucho debería cambiar la estrategia para que Puigdemont pudiera seguir liderando.

¿Y qué tiene en la cabeza Puigdemont? En febrero de 2017 confesó a una serie de periodistas que, cuando finalizara el momento que se estaba viviendo, abandonaría la política. No fue así. Quiero pensar que no esperaba la reacción del Gobierno Rajoy, ni la exagerada movilización policial del 1-O y ni algunas reacciones del espacio judicial. Algún día el propio Puigdemont deberá explicar su deriva política de aquellos días y por qué, al final, no convocó elecciones. Esperemos unas memorias, aunque lejos del presente.

El espacio electoral es viable. Una derecha independentista alejada de extremismos y que vuelva a empezar el proyecto, pero con cabeza. No es que lo desee. Todo lo contrario. Pero las reglas democráticas son viables. Reglas con las que no supieron jugar durante el 'procés'.

Suscríbete para seguir leyendo