Opinión | GATO ADOPTIVO

Director adjunto de EL PERIÓDICO
Paco Salazar, uno de los nuestros

Paco Salazar (izquierda) junto a Alfonso Gómez de Celis durante las primarias del PSOE en 2017. / Mariscal/ EFE
“Nunca delates a tus amigos y mantén siempre la boca cerrada” es el diálogo más icónico de la icónica Uno de los nuestros (Martin Scorsese, 1990) y lo protagonizan Jimmy Conway (Robert de Niro) y Henry Hill (Ray Liotta).La frase define la naturaleza de su vínculo, el código de lealtad que sostiene la relación. Porque Uno de los nuestros no es una excelente película sobre gánsteres, o al menos, no sólo eso, que diría el admirado Javier Cercas, sino que es un film sobre la lealtad y sus límites, y sobre la traición; es una historia sobre cómo una comunidad que promete protección acaba devorando a quienes la integran.
Si Antonio Hernández, ex mano derecha de Paco Salazar en Moncloa, es cinéfilo, probablemente se sentirá desde el domingo como un personaje de Uno de los nuestros tras ser fulminado de su cargo en Moncloa por haber, presuntamente, protegido a su jefe, acusado de acoso sexual por parte de dos subordinadas, trabajadoras asimismo del complejo presidencial.
Salazar y Hernández han saboreado la miel de ser Uno de los nuestros y sufrido la hiel de haberse convertido en un problema cuando la crisis por el comportamiento inapropiado del primero ha comenzado a salpicar a Pedro Sánchez.
El caso Salazar sitúa al PSOE y a la Presidencia del Gobierno ante un espejo incómodo por los controles insuficientes y la reacción tardía cuando el denunciado pertenece al propio ecosistema. La secuencia de los hechos hace sonrojar: primero el silencio, pese a la existencia de denuncias, después la cautela calculada, esperando que el soufflé baje, y sólo cuando el desgaste ya es innegable, las medidas contundentes; un proceder impropio de un partido y de un Gobierno que se reivindican adalides del feminismo y que reaccionan con rapidez cuando el señalado pertenece a otra organización política, pero que desconfían de las denunciantes cuando apuntan a su propio círculo de confianza.
Salazar aparece, como Cerdán, como Ábalos, en la imagen del 21 de mayo de 2017 en la que Sánchez celebra su victoria en las primarias del PSOE. Era uno de los suyos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los psicólogos coinciden: levantar la voz no significa ser dominante sino más bien todo lo contrario
- Un informe denuncia la cooperación de China, Rusia e Irán con las redes criminales en Latinoamérica
- Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: 'La demanda de empleo puede tener consecuencias muy importantes en las futuras prestaciones
- El exalcalde Manuel Bustos, condenado a ocho meses más de prisión en otra derivada del caso Mercuri de corrupción en Sabadell
- David Bueno, neurocientífico: 'Cuando una niña llega a adolescente, cambia la respuesta cerebral al oír la voz de su madre
- Crítica de 'La memòria de les papallones': la relación entre una niña adoptada, que conserva recuerdos de su reciente pasado, y su nueva madre
- Los viajes del Imserso 2026-2027 se acercan: estas son las fechas que los pensionistas deben marcar en el calendario
- Jonathan Andic a su padre cinco meses antes de su muerte: 'No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte