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Opinión | NADA ES LO QUE PARECE
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¿Y los extremeños qué se juegan?

La presidenta de la Junta d’Extremadura, María Guardiola, en un míting del PP, ahir a Don Benito.  | ANDRÉS RODRÍGUEZ / EUROPA PRESS

La presidenta de la Junta d’Extremadura, María Guardiola, en un míting del PP, ahir a Don Benito. | ANDRÉS RODRÍGUEZ / EUROPA PRESS

Empieza la campaña electoral en Extremadura con Feijóo y Sánchez volcados en la batalla. Para el potaje madrileño, del que ni siquiera nosotros nos libramos, Extremadura es solo un paisaje en el que discurren los mismos personajes y los mismos temas que en el día a día de la capital. Nadie habla de María Guardiola ni de Miguel Ángel Gallardo ni mucho menos de Óscar Fernández que muchos de ustedes deben ahora andar buscando en Google y que es el candidato de Vox. Son comparsas para que los de siempre sigan hablando de lo de siempre: del hermano de Sánchez, del "guarro" de Salazar, del novio de la presidenta de Madrid, del muro frente a la extrema derecha mientras estamos todos el día hablando de ella. Todo muy cansino.

Estas elecciones son cruciales para Extremadura vistas desde Extremadura. Se juega mucho. La presidenta María Guardiola, mujer de sentido común, es de las dirigentes del PP menos cómodas con Vox. Por una razón de fondo. Su apuesta por la modernización, aprovechando las infraestructuras y la cohesión social generada desde los inicios de la democracia por los gobiernos socialistas, está amenazada por las ocurrencias de Vox que allí encarna todos los estereotipos de la derecha ultramontana que el PSOE necesita para mantenerse en el poder sin hacer nada. Extremadura opta en quince días entre la modernización y volver a los tiempos de las Hurdes de Buñuel. Casi nadie sabe que hace dos años y medio, Guardiola y el malogrado Fernández Vara estuvieron a punto de pactar. No les dejaron porque el potaje madrileño solo ve en Extremadura una tierra para ir a cazar o a recolectar votos cautivos ideológicamente, pero los extremeños quieren crecer, progresar y mejorar. Ni Vox ni el PSOE de Sánchez están en esa tesitura. Esto es lo que se juegan los extremeños. 

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