Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Sociología
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Un Brooklyn para BCN

¿Va camino el barrio del Gorg de Badalona de ser el Brooklyn Heights de Barcelona? Tiene toda la pinta y eso es bueno

Pisos en construcció a la Zona de Gorg, Badalona. | MANU MITRU

Pisos en construcció a la Zona de Gorg, Badalona. | MANU MITRU

A finales de los años 70, Felipe González presumía de preferir morir apuñalado en el metro de Nueva York que de aburrimiento en las calles de Moscú. A finales de los 90, el alcalde de NYC, Rudolph Giuliani, declaró la guerra a la inseguridad. Putas y 'dealers' tuvieron que ceder Times Square a la Disney. No es que todo aquello se convirtiera en Andorra, seguía habiendo barrios delicados. Pero ningún neoyorquino serio o aspirante a serlo miraba más allá de Manhattan. Nadie se habría imaginado jamás a Woody Allen viviendo en Brooklyn. Ya bastante traumático era para él haber nacido allí.

En cambio, sí vivió allí muchos años, y a mucha honra, Paul Auster. Claro que era otra generación y era otro Brooklyn. En cuanto la isla de Manhattan no dio más de sí, en cuanto ya no cabía un zulo más, ni a miles de dólares el milímetro cuadrado, cuando ya solo los ricos y los turistas lo podían pagar (¿les suena?...), muchos neoyorquinos aprendieron a cruzar puentes. Jóvenes parejas con profesiones liberales y ganas de tener hijos, perro, jardín. Nómadas digitales. No es que en Brooklyn todo fuese mucho más barato que en Manhattan (en cuanto se corrió la voz, los precios se pusieron casi a la par), pero por el mismo dinero te daban mucha más casa, mucho más aire (no había casi rascacielos), muchas menos horas de metro, mucha más calidad de vida...

¿Va camino el barrio del Gorg de Badalona de ser el Brooklyn Heights de Barcelona? Tiene toda la pinta y eso es bueno. Siempre es bueno que se expanda el perímetro del bienestar ciudadano. Evidentemente, no nos engañemos, eso tampoco va a estar al alcance de todo el mundo. Pero todo el mundo es más grande cuando cabe más gente. Otro día, si quieren, hablamos de la ironía de que alcaldes como Ada Colau o Zohran Mamdani ganen en leyenda 'progre' lo que pierden en población apta para seguirles el ritmo. Mientras Rudolph Giuliani en su día en Nueva York, o Xavier Garcia-Albiol hoy en Badalona, reciben más vecinos de los que expulsan.

Suscríbete para seguir leyendo