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Opinión | Ágora
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Cine e IA generativa: entre la innovación y el conflicto legal

En ausencia de una reforma legislativa, será necesario establecer sistemas de licencias para regular y legalizar determinadas prácticas

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21/01/2025 El director de The Brutalist responde a las críticas por el uso de la IA: "Estamos increíblemente orgullosos". Tras las críticas recibidas por el uso de la inteligencia artificial en post-producción para mejorar algunos de los aspectos de la película, entre ellos el acento de sus protagonistas, el director de The Brutalist, Brady Corbet, ha salido en defensa de su filme. El cineasta ha asegurado que está "increíblemente orgulloso" de todo el trabajo realizado y asegura con contundencia que "las interpretaciones de Adrien y Felicity son completamente suyas". CULTURA UNIVERSAL

21/01/2025 El director de The Brutalist responde a las críticas por el uso de la IA: "Estamos increíblemente orgullosos". Tras las críticas recibidas por el uso de la inteligencia artificial en post-producción para mejorar algunos de los aspectos de la película, entre ellos el acento de sus protagonistas, el director de The Brutalist, Brady Corbet, ha salido en defensa de su filme. El cineasta ha asegurado que está "increíblemente orgulloso" de todo el trabajo realizado y asegura con contundencia que "las interpretaciones de Adrien y Felicity son completamente suyas". CULTURA UNIVERSAL / Europa Press

La industria audiovisual está atravesando una transformación radical. La irrupción de la inteligencia artificial generativa (IAg) —capaz de crear imágenes, voces, guiones y hasta películas completas— está redefiniendo los límites de la creatividad, pero también está generando tensiones legales, éticas y laborales que aún no tienen una solución clara.

Herramientas como Midjourney, Runway, Sora o DALL·E permiten generar contenido visual y narrativo a partir de simples descripciones textuales. En producciones recientes como 'The Eternaut' (Netflix, 2025), se ha utilizado IA para recrear escenarios posapocalípticos, mientras que en 'The Brutalist' se modificó digitalmente el acento de Adrien Brody. En 'Here' (2024), dirigida por Robert Zemeckis, se rejuveneció digitalmente a Tom Hanks y Robin Wright para representar a sus personajes a lo largo de varias décadas.

Estas innovaciones han sido celebradas por algunos como una nueva forma de expresión artística, pero también han generado preocupación por el posible desplazamiento de profesionales del sector y la apropiación indebida de estilos, voces y rostros.

Uno de los principales focos de tensión gira en torno al uso de obras protegidas por derechos de autor para entrenar modelos de IA. Grandes estudios como Disney, Universal y Warner Bros han iniciado acciones legales contra desarrolladores de IA, acusándolos de utilizar sin permiso sus catálogos de imágenes, guiones y personajes.

Estas demandas sostienen que los modelos actúan como “máquinas expendedoras” de contenido derivado, capaz de replicar estilos visuales y narrativos sin compensar a los creadores originales.

La inteligencia artificial generativa plantea importantes desafíos legales en el ámbito audiovisual, especialmente en lo que respecta al derecho de autor. Un estudio reciente de la profesora Eleonora Rosati, publicado en 'Computer Law & Security Review' bajo el título 'The future of the movie industry in the wake of generative AI: A perspective under EU and UK copyright law', analiza cómo las leyes actuales en la Unión Europea y el Reino Unido no contemplan excepciones que permitan el uso libre de obras protegidas para entrenar modelos de IA.

Esto implica que, en ausencia de una reforma legislativa, será necesario establecer sistemas de licencias para regular y legalizar estas prácticas. Además, el estudio señala que las creaciones generadas con IA solo pueden estar protegidas si hay una intervención humana significativa, y advierte sobre la posible responsabilidad legal, tanto de los usuarios como de los desarrolladores, cuando se infringen derechos de autor.

En conjunto, no hay duda de la necesidad urgente de adaptar la legislación a una tecnología que evoluciona con rapidez.

La preocupación por el uso de IA no es solo legal, sino también laboral. Las huelgas del sindicato de guionistas (WGA) en 2023 y del sindicato de actores (SAG-AFTRA) en 2024-2025 pusieron sobre la mesa el temor a que la IA reemplace a guionistas, actores de doblaje y técnicos. Uno de los puntos clave de las negociaciones fue el uso de réplicas digitales de actores sin su consentimiento, así como la generación automática de guiones.

Como respuesta, algunos acuerdos sindicales recientes ya incluyen cláusulas que limitan el uso de IA o exigen compensaciones cuando se utilicen voces o rostros digitalizados.

A pesar de las tensiones, la industria comienza a adaptarse. La Academia de Hollywood ha aceptado que películas con elementos generados por IA puedan competir en los premios Oscar, siempre que haya una intervención humana sustancial. Además, han surgido festivales como el Reply AI Film Festival, que celebran esta nueva forma de creación audiovisual.

Algunos cineastas comparan la llegada de la IA generativa con la revolución que supuso el cine sonoro. Otros defienden que la IA permite una expresión más directa del artista, sin las limitaciones logísticas de las grandes producciones.

La inteligencia artificial generativa está redefiniendo los límites de la creación audiovisual. Su impacto será profundo y duradero, pero su integración en la industria dependerá de cómo se resuelvan los desafíos legales, éticos y laborales que plantea. El equilibrio entre innovación y protección de los derechos de los creadores será clave para construir un futuro sostenible para el mundo del cine.