Opinión | Ágora
Arantxa Goenaga

Arantxa Goenaga

Arantxa Goenaga es profesora de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC y abogada y social del despacho AF Legis

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

¿Cambiar el uso de locales comerciales o de suelo industrial podría resolver la crisis de vivienda en España?

Se podría aumentar la oferta inmobiliaria, reducir la presión sobre los precios y proporcionar una alternativa habitacional en un mercado cada vez más tensionado

Barcelona rechaza flexibilizar la conversión de locales en viviendas

Archivo - Fachada de un edificio de viviendas

Archivo - Fachada de un edificio de viviendas / Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

La crisis de la vivienda en España es un problema que se arrastra desde hace años y que afecta especialmente a las grandes ciudades. La escasez de suelo urbanizable y la dificultad para construir nueva vivienda pública hacen que la oferta siga siendo limitada, lo que genera tensiones en el mercado inmobiliario. En este contexto, una solución que se plantea es la transformación de locales comerciales y suelos industriales en viviendas.

En ciudades como Barcelona, donde la mayor parte del suelo ya está construido, es difícil encontrar espacios para nuevas promociones de vivienda asequible. Sin embargo, existe un importante parque de locales comerciales en desuso debido a la creciente digitalización del comercio y la disminución de la demanda de estos espacios físicos. Si estos locales cumplieran las condiciones necesarias, su conversión en viviendas podría aumentar significativamente la oferta de inmuebles y contribuir a aliviar la crisis habitacional.

Uno de los principales argumentos en contra de esta medida es la posibilidad de generar una mayor densidad poblacional en ciertas zonas, lo que podría repercutir en la calidad de los servicios públicos y la infraestructura urbana. No obstante, en la práctica, ya se está llevando a cabo de manera informal. En muchas ciudades, locales y espacios comerciales se utilizan de forma irregular como viviendas, lo que evidencia una demanda insatisfecha y la necesidad de regulación para ordenar esta situación.

La experiencia de comunidades autónomas como Baleares muestra que esta transformación es viable y efectiva. En las islas, las autoridades han permitido que numerosos locales sean reconvertidos en viviendas para hacer frente a la escasez habitacional. Esta medida no solo ha incrementado la oferta de vivienda, sino que también ha contribuido a reducir la presión sobre los precios del mercado inmobiliario, beneficiando a aquellos sectores de la población con mayores dificultades para acceder a una vivienda.

El caso del suelo industrial es similar. A medida que las ciudades se expanden, muchas zonas industriales han quedado obsoletas o infrautilizadas. En un país donde el turismo y los servicios han ganado peso frente a la industria tradicional, estos terrenos podrían transformarse en espacios residenciales sin afectar significativamente la actividad económica. Además, esta transformación podría dar cabida a promociones de vivienda social, una asignatura pendiente en muchas regiones españolas. Sin embargo, para que esto sea viable, es imprescindible una planificación adecuada que garantice la disponibilidad de infraestructuras y servicios básicos.

En definitiva, la conversión de locales comerciales y suelos industriales en viviendas es una de las soluciones más factibles para abordar la crisis de vivienda en España. Si bien no es la única medida necesaria, su aplicación podría aumentar la oferta inmobiliaria, reducir la presión sobre los precios y proporcionar una alternativa habitacional en un mercado cada vez más tensionado. La clave está en establecer una regulación clara que garantice que estas transformaciones se realicen en condiciones adecuadas, asegurando así su viabilidad y beneficios para la sociedad.